Cescale ratifica la crisis del sector con un 10% menos de los socios

El sector caballar o equino atraviesa por momentos complicados y “lucha por sobrevivir” en los tiempos de crisis actuales.
Chema Díez

Así lo refrendan los datos pesimistas ofrecidos por la presidenta de la Asociación de Criadores de Caballos de P.R.E. de Castilla y León (Cescale), Isabel Aguilar, quien apunta que el número de socios ha descendido un 10 por ciento respecto a 2010, “pero no por capricho, sino por necesidad”.

Así, los ganaderos que no renovaron su compromiso han cerrado la explotación y todos sus animales los han destinado a carne, “para desvincularse de manera definitiva de este sector, por muy duro que pueda sonar”, apunta Aguilar.

Por si fuera poco, a esta situación hay que sumarle “el temor que se ha instalado entre los profesionales que siguen en activo, por lo que se puede decir sin tapujos que estamos sobreviviendo. Es más, nos damos con un canto en los dientes si pasamos el año como 2010”.

Con estas perspectivas, ver una recuperación cercana parece algo imposible porque “el mercado tampoco se mueve demasiado ya que nadie quiere comprar”. El sector equino también se ve lastrado por el precio de la materia prima (cereales) que genera un aumento desorbitado del pienso.

Convenio con la Diputación
Por otro lado, Cescale y la Diputación suscribieron el mismo compromiso del año pasado, en su acuerdo de colaboración para le celebración de la feria Taurino-Ecuestre, que la institución provincial suprimió de su presupuesto hace dos años por la crisis económica.

No obstante, el convenio se centra en la cesión de las instalaciones a la asociación con el objeto de celebrar el certamen, pero el presupuesto o ayuda destinado a la misma se ha visto reducido en torno a un 30 por ciento por la coyuntura económica de la actualidad. Pero la intención de Cescale y de los profesionales del sector es celebrar de nuevo la feria, aunque en este caso se volverá a las fechas habituales, entre los días 19 y 12 de junio y no en mayo tal y como ocurrió el año pasado.

De este modo, el sector encara con cierto pesimismo su futuro a la espera de conseguir abandonar la crisis y remontar tanto en volumen de operaciones en el mercado como en profesionales inscritos en la asociación y aumentar la cifra de explotaciones ganaderas.

Por otra parte, hace meses se habló, dentro del sector, de un aumento de las exportaciones al mercado chino, que se posicionó como uno de los grandes referentes en este ámbito, con la próxima construcción de un gran centro equino en Pekín.

Pero no corren buenos tiempos para un sector que no es clave en la economía y cuyo desarrollo supone un desembolso muy grande por parte del ganadero. Así, acudir a concursos, exhibiciones y demás actividades del sector caballar puede correr peligro ante el abusivo precio del pienso, consecuencia directa del valor de la materia prima.