Cesc Gelabert: "La situación de la danza es crítica y se puede llevar nuestra profesión por delante"

"La danza es habitar el cuerpo con el corazón y la mente y eso es útil para todo", afirma el coreógrafo


VALENCIA, 13 (EUROPA PRESS)

El coreógrafo barcelonés Cesc Gelabert considera que la situación actual de la danza en España es "absolutamente crítica" y ha advertido de que "se puede llevar la profesión por delante". De hecho, ha augurado que si no hay una mejoría en los dos próximos años "desaparecerán casi todas las infraestructuras profesionales".

Así lo ha señalado el artista en una entrevista concedida a Europa Press antes de impartir este jueves una clase magistral de coreografía en el estudio de danza María Carbonell de Valencia. La iniciativa, organizada por la Fundación Autor de la SGAE, se repetirá en Madrid, el 15 de diciembre; Barcelona, el día 17, y Bilbao, el 19.

El ganador del Premio Nacional de Danza 1996 ha lamentado las dificultades por las que atraviesa el sector de la danza arrastrado por la crisis económica general. "Una cosa es que surja un bailarín, que es difícil, pero es mucho más complicado que aparezca una compañía, un estilo o un lenguaje coreográfico; yo lo he intentando y si me hubiera ido a trabajar cuando joven al extranjero mi vida habría sido más sencilla pero yo quería trabajar con lo que llamo la diversidad informada y crearlo desde aquí", ha explicado.

"España --ha continuado-- es como un árbol que ha crecido mucho pero que no tiene unas estructuras sólidas y corremos graves peligros, por eso necesitamos la ayuda de todas las personas a las que le pueda interesar la danza para intentar que esto sobreviva".

El artista ha señalado que, además, es también, a través de su compañía Gelabert Azzopardi, productor, una actividad que le "consume el cerebro y el estómago", confiesa. "Ser empresario hoy en día en este país es una locura", ha agregado.

Asimismo, ha hecho notar que, tras cuatro décadas de trayectoria, está "en el momento cumbre" de su experiencia pero no la puede compartir completamente porque la sociedad "no tiene ahora" para sacarle "todo el zumo" y se tiene que "autoexprimir".

Pese a todo, Gelabert ha expresado su confianza en que los jóvenes talentos "encuentren otros caminos". "Pero serán infraestructuras voluntarias o mucha gente se tendrá que trasladar a trabajar al norte de Europa, lo que sería una lástima", ha aseverado.

"UN BIEN HUMANISTA"

El coreógrafo ha subrayado que lucha por la danza porque cree en ella "como un bien humanista y no solo como una forma de arte". "La danza es habitar el cuerpo con el corazón y la mente, ese es mi mantra, y esto es útil para todo: para las matemáticas, para hacer de madre, para hacer de amante y para ser político", argumenta.

Desafortunadamente, ha dicho, aunque lo que hace realmente feliz a las personas son cosas como la mirada de un ser que al que aprecian, la sociedad "está organizada en torno a otras prioridades, como vender productos físicos". "Y esto, encima llevado al extremo de la avaricia, ha hecho que nos hayamos metido en un lío", ha razonado.

"Un bailarín, un artista, no tiene nada de especial, es como cualquier otra persona y sus problemas no son más importantes que los de los demás, pero lo que ofrece a la sociedad sí tiene un valor", ha resaltado.

Sobre su concepción acerca de esta disciplina, el autor catalán ha apuntado que la "coreografía es un acuerdo secreto e intangible entre un coreógrafo y un bailarín" y lo ha comparado con los pactos íntimos que se producen en un matrimonio.

Tal vez por eso, ha comentado, a la gente le cuesta acudir a los espectáculos de danza. "Es más seguro ir al cine porque vas allí, ves 'El señor de los anillos' y hay que ser tonto para no soñar, algo te pasa, pero ves a un señor bailando... sin embargo, un penalti de Messi provoca lágrimas y sudor y es algo también muy sencillo", ha concluido.