Censuras de mal perdedor contra TRIBUNA en el PP salmantino

(Foto: Tamara Navarro)

El gabinete de prensa del presidente del PP de Salamanca, Javier Iglesias, en un intento por salvar los muebles y maquillar el pésimo resultado obtenido al perder 40.000 votos, impide a TRIBUNA realizar preguntas en su comparecencia tras el 'batacazo' electoral. Una más de las acciones de censura que el PP salmantino mantiene contra este periódico.

Los malos modos ya habituales para con la redacción de TRIBUNA de Salamanca por parte del Partido Popular salmantino dieron anoche un nuevo ejemplo de que el periodismo crítico no es bienvenido entre los populares, menos aún cuando las cosas vienen mal dadas. Tal es así que la periodista encargada de cubrir las declaraciones del PP en la noche electoral, en su sede del Hotel Alameda, no pudo acceder a ninguna declaración del presidente de la formación, Javier Iglesias, y mucho menos realizar ninguna pregunta. El gabinete de prensa, con la evidente intención de tapar el pésimo resultado obtenido por éste al frente del PP salmantino en las elecciones generales, donde perdió 40.000 votos respecto a los anteriores comicios, impuso la censura de nuevo y prohibió a la redactora siquiera acercarse al desde ahora nuevo senador.

 

Al parecer, y según la versión que reflejaron otros medios de comunicación salmantinos que sí tuvieron esa oportunidad, Iglesias evitó en su intervención ante los simpatizantes congregados en el lugar -por supuesto sin preguntas de la prensa- cualquier signo de autocrítica, y se limitó a divagar sobre la fortaleza del partido en Salamanca y su contribución innegable a la victoria de Mariano Rajoy. 

 

Iglesias quería acabar cuanto antes con el mal trago de maquillar los resultados. De hecho, pese a que la convocatoria de prensa realizada por su gabinete el día anterior anunciaba su comparecencia al concluir el escrutinio, se adelantó a la finalización del recuento compareciendo sin que los datos definitivos se conocieran.

 

Ya unas horas antes, a media tarde, también se había impedido a TRIBUNA realizar fotografías de la sala en la que los integrantes de la cadidatura popular esperaban los primeros resultados. Fotografía que sí se autorizó a otros medios 'afines' y que éstos publicaban posteriormente.

 

Que el PP de Javier Iglesias no se encuentra cómodo en absoluto ante un medio de comunicación que no se pliega a sus caprichos y que ejerce un periodismo libre y crítico, no es ninguna novedad, pero por el mismo motivo desde esta redacción no podemos dejar de hacerlo público y denunciarlo, pues las mordazas y censuras que los populares imponen cercenan el derecho de los lectores salmantinos a que sus gobernantes rindan cuentas y den explicaciones a través de este periódico. Cierto es que no es agradable reconocer una derrota o responder preguntas que no han sido pactadas previamente, pero es un deber democrático de quienes ejercen el poder que debería ir indisolublemente ligado al cargo.

 

El más claro ejemplo de que el PP salmantino censura y evita cualquier tipo de exposición a medios no considerados afines por su estructura es que TRIBUNA de Salamanca ha sido también el único medio de comunicación que no ha tenido acceso a realizar entrevistas a sus candidatos al Congreso y Senado en la campaña electoral, solicitadas al inicio de ésta, eliminando así la posibilidad de que nuestros lectores conocieran el perfil político y las propuestas de aquellos que ayer debían valorar como merecedores de su voto.

 

Parece que finalmente, y tras la intensa campaña electoral, los 40.000 votos dilapidados en estos comicios por Iglesias y su equipo en relación a 2011 han hecho mella y ayer llevaron a algunos miembros de su gabinete de prensa a perder no sólo los nervios, sino las formas y la profesionalidad que se les supone, pero únicamente con este medio.