Castella 'amansa' el huracán de La Glorieta

Castella. (Foto: Carlos Perelétegui)
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El francés abre la puerta grande de la última corrida de toros de la feria de Salamanca 2015, El Juli defrauda con actitudes impropias de su tauromaquia y Perera es cogido ante un acto de valentía en el primero de su lote.

FICHA DEL FESTEJO

 

Plaza casi llena en una tarde invernal.

 

6 toros de Garcigrande y Domingo Hernández. Primero: 'Repicón', de 515 kilos segundo: 'Piador', de 550 kilos, tercero: 'Boticario', de 510 kilos, quinto: 'Loquito', de 530 kilos, cuarto: 'Repartidor', de 510 kilos y sexto: 'Deprimido', de 540 kilos.

 

'El Juli' (azul marino y oro): Primero: Media, cinco descabellos, bronca. Segundo: Media, cinco descabellos, silencio. Tercero: Estocada, oreja.

 

Sebastián Castella (tabaco y oro): Primero: Estocada, caída y descabello. Fuerte petición. Segundo: Estocada. Dos orejas. Atravesada. Tercero: Estocada, dos avisos, descabello. Ovación.

 

Miguel Ángel Perera (sangre de toro y oro): Grave cogida en el comienzo de faena y trasladado a la enfermería para ser operado.

 

DURACIÓN del festejo: 2 horas y treinta minutos.

Oscura estaba la tarde en Salamanca en la quinta de abono de la Feria Turina 2015. La lluvia no cesaba y el viento tampoco, a pesar de ello los tendidos, gradas y balconcillos, estaban casi llenos. 6.000 personas en La Glorieta, esperando ver una gran tarde de toros, como así lo prometía el cartel.

 

El diestro francés, Sebastián Castella, se hechó a la espalda una tarde que se puso cuesta arriba antes de empezar el festejo por el mal tiempo. Dio una gran dimensión de torero, lidiador y de no importarle las condiciones meteorológicas. Paró a su primero con el capote, Piador de 550 kilos, de Garcigrande, un toro que se lo pensaba mucho y escapó en los primeros tercios. Derribó al caballo de picar. Inició la faena de muleta con la mano agarrada a las tablas y sin mover las zapatillas de la arena. Basó casi toda la faena en la mano derecha ligando varias tandas aunque el toro no paraba quieto. Lo mató de estocada caída y descabello. Fuerte petición de oreja. 

 

 

En el segundo de su lote, lidiado en cuarto lugar debido a que se tuvo que correr turno por la grave cogida que sufrió Miguel Ángel Perera y por la que tuvo que ser operado de urgencia en la enfermería, pasaron los dos primeros tercios sin ninún lucimiento, solo un quite por chicuelinas.

 

En el centro del albero brindó Castella al público, para hacer un vibrante inicio de faena con pases cambiados por la espalda. Se tuvo que cerrar en tablas el francés porque el 'huracán' que sopló toda la tarde, hacía muy difícil el toreo dejando al descubierto al matador. Poco le importó el terrible viento, y amansó a la fiera formándole un gran lío por ambas manos, pegándose un arrimón y haciendo un bonito final de faena por trincherazos y pases del desprecio. Soberbia estocada y dos orejas.

 

 

Lo intentó también con el que cerró plaza en la que su picador partió la garrocha en el tercio de varas. Paró la música que en esta plaza toca tanto a las buenas como a las malas faenas, sin control diría yo, sacándole a Deprimido de 540 kilos el poco partido que tenía.

 

 

Pasó de puntillas por la plaza salmantina, Julián López, 'El Juli', al ofrecer un repertorio impropio de su tauromaquia. Sin ganas de torear y pésimo con los aceros dejó un sabor amargo a los seis mil aficionados que llenos de coraje pitaban su faena. Le puso un poco de dulce con el quinto de la tarde, en el que dejó dos series con el compás abierto y la muleta arrastrando por el albero y una fulminate estocada que le dio una oreja al rodar el toro sin puntilla. 

 

 

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