Casi 4.000 personas han disfrutado de Salamanca de noche desde la Torres de la ciudad

La visita guiada, de una hora de duración, invita a recorrer las diferentes estancias de la exposición documental en un itinerario lleno de sorpresas.

Las visitas nocturnas a Ieronimus y Scala Coeli se han convertido en un atractivo para la capital salmantina por el hecho de poder observarla desde sus terrazas.

 

Alrededor de 4.000 personas han disfrutado en 2014 del recorrido nocturno por las Torres de la Catedral; las visitas nocturnas en Ieronimus se adelantaron, además, este año, a la primavera y se amplió también el número de pases.

 

Acceder a las “torres de la catedral” durante la noche, ofrece el privilegio de ver Salamanca iluminada desde el mejor balcón de la ciudad y de saber qué pasa allí en las horas de vigilia, de silencio y misterio. La visita guiada, de una hora de duración, invita a recorrer las diferentes estancias de la exposición documental en un itinerario lleno de sorpresas.

 

“Mientras la Catedral duerme…”  es el título de esta visita guiada, de una hora y media de duración, llena de sorpresas, que  permiten al visitante realizar un interesante recorrido por las diferentes estancias de la exposición documental, con el atractivo añadido de disfrutar de las panorámicas nocturnas desde las terrazas de la torre Mocha y la terraza norte.

 

La subida a Ieronimus en horario nocturno incorpora también la Sala del Reloj y la del cuerpo de Campanas, que ofrece la posibilidad de  contemplar  las piezas de la maquinaria original del reloj de la torre y  un cuidado audiovisual, que permite adentrarse en el llamado “Tiempo de las Catedrales” convierten la Sala del Reloj en un espacio único. 

 

Por su parte, las visitas guiadas a las Torres de la Clerecía, durante los meses de julio, agosto y septiembre, han registrado un total de 1.376 visitantes. El recorrido en Scala Coeli permite acceder a los matroneos o tribunas, desde cuyos balcones se visita el interior de la Real Clerecía de San Marcos, desde el  que el visitante puede observar al altar mayor y su magnífico retablo barroco.  Este espacio está dividido en tres salas. El recorrido continúa por la escalera de acceso a las dos torres de la iglesia. La subida por la escalera, denominada del campanero, totalmente restaurada, está ambientada con una intervención de luz y sonido, que entretiene al visitante.  

 

Ya en las torres, se accede al cuerpo de campanas y se divisan diferentes perspectivas de la ciudad, con el atractivo de la luz nocturna. El tránsito entre ambas torres permite una visión única de Salamanca, reforzada con el atractivo de la luz nocturna, con la Catedral al fondo, la Plaza de Anaya y otros edificios de la Universidad de Salamanca.