Cárnicas Mulas aspira a crecer a través de su tienda online y ganar mercado en Italia y Portugal

Se trata de una empresa familiar de origen charro que ha alcanzado ya la sexta generación
La empresa salmantina Cárnicas Mulas se ha marcado como principales objetivos de futuro crecer a través de su tienda online, www.carnicasmulas.com, uno de los pocos espacios web dedicados a la venta conjunta de embutidos y carne, y ganar mayor cuota de mercado en países en los que ya exporta, como Italia y Portugal.

Así lo ha explicado a la agencia Europa Press el gerente de la cárnica charra, Fernando Mulas, para quien en un mundo tan globalizado como este en el que se vende igual en España que en el resto de Europa y en el que está haciendo mella la crisis económica con una tendencia hacia los productos más baratos es necesario buscar nuevos canales de venta, como es el caso de internet, con presencia en Facebook y Twitter y la próxima actualización de su web accesible en italiano y portugués, y nuevos nichos de mercado en el exterior que permitan ir creciendo "poco a poco".

Cárnicas Mulas es una empresa familiar de origen charro que ha alcanzado ya la sexta generación. Nacida en 1810 de la mano de la tatarabuela del actual gerente que comenzó con la venta de carne con un burro, la firma salmantina dio un paso hacia adelante en los años 80 a partir de la iniciativa del padre de Fernando Mulas quien, con el objetivo de garantizar la calidad de la carne que vendía, apostó por criar directamente los animales en una primera finca de 100 hectáreas con entre 60 y 80 vacas, unas cifras que han aumentado "poco a poco".

En la actualidad, la firma charra dispone de tres fincas de 2.500 hectáreas de extensión, dos de ellas, Rodillo y La Torre de la Valmuza, situadas a unos 10 kilómetros de Salamanca capital, y la otra, Fuenterroble, en la zona de Ciudad Rodrigo, en las que cría y alimenta a su propio ganado: 1.000 vacas de las razas avileña y morucha que comercializa bajo la marca 'Ternera Valmuza', 500 cerdos ibéricos de bellota con la marca 'Dehesa de Rodillo' y 300 ovejas merinas.

Cárnicas Mulas cuenta con tres carnicerías situadas en "lugares estratégicos" de Salamanca en las que vende sus productos a clientes habituales y a los turistas que pasan por la zona, sobre todo en la situada en la Rua, un negocio tradicional al que la empresa sumó hace tres años su tienda online para poder comercializar su "reconocida" carne fuera de la capital salmantina.

80% DE REPETICIÓN DE PEDIDOS
Fernando Mulas ha asegurado que la tienda online, su principal apuesta de futuro, ha conseguido "bastante auge", sobre todo en el último año, con pedidos que llegan desde distintos puntos de la geografía española, como Madrid, Barcelona, Valencia y Alicante, tanto por parte de particulares como de responsables de la restauración a los que sirve la carne en menos de 24 horas a través del servicio 'Seur frío' y con un 80 por ciento de repetición de pedidos.

La chacinera salmantina ha apostado además por abrirse un hueco en el mercado exterior, donde ha entrado ya en países como Francia (hace un año a través de un cliente de Gandía), Italia y "algo" en Portugal, donde vende especialmente productos ibéricos y piezas de vacuno, como la tira de ternera solomillar.

Para Fernando Mulas, la receta del éxito de esta empresa salmantina, que ha alcanzado una facturación de 5 millones de euros con siete personas empleadas en las fincas y otras 28 en las tiendas, radica en la calidad de su carne reconocida y apreciada por su sabor, una cualidad que consigue a través de una alimentación natural a base de pastos secos y bellotas.

"Tenemos que defender lo nuestro", ha considerado el gerente de la cárnica salmantina, que ha reconocido que en Cárnicas Mulas no son magos ni nada por el estilo, simplemente criadores de un ganado alimentado de forma natural y en la particular tierra de la dehesa charra. "La carne sabe diferente y es lo que valora la gente", ha comentado Mulas, que ha recordado las palabras de elogio de un cliente según el cual se trata de la única carne rosada con sabor.

Según ha defendido, esto se consigue porque en la dehesa salmantina está "el origen de todo".

Adscrita desde hace dos o tres meses al sello de calidad Tierra de Sabor, la empresa ha destacado la importancia de llevar el corazón amarillo en unos productos certificados ya por su calidad y que el consumidor podrá reconocer por el distintivo.