Carlos Sánchez Aguilar comienza un nuevo sueño como entrenador

El joven salmantino es miembro del cuerpo técnico que formará al equipo Prebenjamín B del club de fútbol que le vio crecer.

El pasado 24 de agosto se cumplió un año desde que Carlos Sánchez Aguilar fuera operado de un tumor en su pierna derecha, lo que le privó de la práctica de un deporte que lo es todo para él: el fútbol.

 

Sin embargo, el joven salmantino de 17 años ha conseguido seguir vinculado a su pasión formando parte del cuerpo técnico que se encargará de entrenar al Prebenjamín B del CF Helmántico, el club en el que militaba. “Voy a empezar a hacer cursos y más que nada voy a estar ahí para ayudar, pero estoy muy ilusionado”, ha afirmado Carlos en declaraciones a TRIBUNA.

 

“En el club ya sabían que tenía interés en seguir con ellos de alguna manera, y durante el verano me llamaron para ofrecerme este puesto”, ha explicado el joven entrenador, que no se pone límites a la hora de imaginar su futuro.

 

Durante este año, Carlos ha aprendido a dar importancia a cosas que antes le parecía que no la tenían y, sobre todo, a valorar a los amigos y a la familia por encima de todo. “Me quedo con el apoyo que he recibido, de la gente más cercana pero también de gente a la que no conocía”, ha explicado Carlos, que admite que “flipó” desde el hospital con lo que sucedió en su cuenta de Twitter a raíz de que se hiciera pública la operación a la que tenía que someterse. Sus amigos, sus compañeros y familiares y futbolistas como David Villa le dieron su apoyo a través de mensajes en la red social.

 

Culé declarado, “una de las cosas más increíbles” que ha vivido le ha sucedido, precisamente, a principios de 2013, cuando desde el Fútbol Club Barcelona lo invitaron a un partido en el que disfrutó de la zona VIP del estadio y conoció a varios jugadores del club.

 

Con echar un breve vistazo a su perfil en Twitter, cualquiera puede darse cuenta de que Carlos Sánchez rebosa optimismo. “Es mejor estar así, tomarse todo con mucho humor y no amargarse”, ha dicho Carlos, que admite que la experiencia por la que tuvo que pasar le hizo ver las cosas de otra manera y ser más positivo.

 

Cuestionado acerca de sus deseos más inmediatos, Carlos se acuerda de las personas que comparten sus problemas. “Me gustaría que mejorasen, que no pasaran ningún mal rato. Yo lo he vivido y sé cómo es eso.

 

Desde TRIBUNA solo podemos desearle los mayores éxitos a este deportista salmantino cuyas aspiraciones no tienen techo, ni tienen por qué tenerlo.