Cargos políticos permitieron que Borrego gastase casi 7.000 euros sin control pese a los reparos de los interventores

El exdirector de Fomento de la Diputación cargó a la caja de su área no solo comidas, sino pagos de gasolina, peajes y hasta billetes del bus urbano... sin justificar nunca el motivo. Hizo caso omiso a las objeciones de la intervención gracias a que altos cargos de La Salina levantaron siempre los reparos a sus gastos.

El uso de los fondos de la caja de la que disponía el exdirector de área de Fomento en la Diputación de Salamanca no se limitó al pago de cenas y comidas celebradas en fines de semana y sin relación alguna con sus responsabilidades; una práctica que le llevó a abonar cerca de 3.200 euros en facturas de restaurantes y bares durante los cuatro años en los que pudo disponer de un dinero que es público. Con esos fondos abonó también numerosos gastos que tiene difícil encaje en el uso contemplado para los anticipos de caja fija. Una práctica en la que contó con la aquiescencia no solo de su superior directo, Carlos García Sierra, que dio el visto bueno a muchas facturas, y de los diputados de Hacienda que autorizaban el pago, sino también de cargos políticos que permitieron que se saltara los reparos que puso la intervención en, al menos, tres ocasiones a los gastos que presentaba.

 

Según la documentación a la que ha tenido acceso TRIBUNA, Manuel Borrego presentó para que se le pagaran facturas por casi 7.000 euros durante los cuatro años en los que tuvo acceso al uso de los fondos de la caja de Fomento. De ellos, unos 3.200 corresponden como ya ha informado este medio a consumiciones en bares y restaurantes. Y el resto está compuesto en buena parte por gastos que no corresponden a los usos previstos para este tipo de fondos y que, por lo tanto, no deberían haber sido atendidos con esta caja.

 

Este medio ha podido acceder a los resguardos de muchos de los gastos que el exdirector de Fomento de la Diputación pasó para que se le abonaran. Entre ellos, numerosísimos resguardos de gastos tales como peajes, repostajes de carburante, billetes de tren y hasta recargas de 5 euros del bus urbano de Salamanca. Este tipo de cargos no corresponden con los que se pueden abonar con los anticipos de caja fija, reservados para gastos de poca cuantía e imprevistos, y se trata de gastos que encajarían más en gastos de dietas y locomoción. Según ha podido comprobar TRIBUNA con los correspondientes documentos, Borrego también recibía de la Diputación el pago mensual de cantidades para compensar gastos de dietas y locomoción propios de su desempeño, por lo que podría existir una duplicidad.

 

 

VISTO BUENO SIN DAR EXPLICACIONES

 

Como ocurría con las facturas de gastos en bares y restaurantes en viernes tarde-noche y sábado y domingo, que el exjefe de Fomento remitía a la Diputación para que se le abonaran con cargo a la caja de su área, Borrego dispuso de casi 7.000 euros de estos fondos sin el adecuado control. Solo en dos de las anualidades, 2007 y 2008, su superior, Carlos García Sierra, dio el visto bueno a los tiques que presentaba Borrego para que se le abonaran. En años sucesivos dejó de hacerlo, pese a lo cual el pago de estas facturas fue aprobado invariablemente por los responsables de Hacienda, Avelino Pérez en 2007, 2008 y 2009 y Chabela de la Torre en 2011. Y en 2010 la cuenta fue aprobada por la propia presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez.

 

Sin embargo Borrego, que no ejerce como director de Fomento, pero que tampoco ha sido cesado por el presidente Javier Iglesias, nunca justificó convenientemente los gastos que presentaba para que se los pagaran. No identificaba a los comensales de una factura de restaurante (tampoco en las cargadas entre semana) y tampoco aclaraba para qué gestión había requerido un repostaje, el pago de un peaje o de un tiquet de bus. Pese a ello, se le abonaron.

 

 

REPAROS DE INTERVENCIÓN

 

Con todo, y al margen de que la justificación del gasto se obviara en muchas ocasiones, resulta más grave comprobar que las prácticas del área de Fomento bajo el mandato de Manuel Borrego eran conocidas y censuradas por los órganos de fiscalizar las cuentas, es decir, de decidir si los cargos eran o no ajustados a la normativa. Hasta en tres ocasiones la intervención de la Diputación de Salamanca puso reparos a las cuentas que presentaba el exdirector del área para que se aprobara el pago de estos gastos. En 2007, su primer año como habilitado para gastar de esa cuenta, se le rechazaron porque había presentado la solicitud fuera de plazo; se presentó de nuevo y fue aprobada.

 

En 2010 y 2011 los reparos ya se centraron en el tipo de gastos que presentaba. El 10 de diciembre de 2010 presenta una cuenta de 1.600,75 euros para que se apruebe y se pague. Sin embargo, en su informe el interventor le pide que justifique los gastos por atenciones protocolarias que presenta y que identifique a las personas que participan en el evento; respecto a los repostajes, se le pide identifique el vehículo al que corresponden con su matrícula; y en las facturas de peajes, que aclare el motivo del viaje y la identidad del viajero. A pesar de ello, la cuenta de 2010 se aprueba el 23 de diciembre con un decreto de presidencia de Isabel Jiménez y se levanta el reparo.

 

En 2011 de nuevo el interventor hace un informe contrario cuando Borrego le remite la cuenta de 1.431,37 euros para abonar de fondos de Fomento. El motivo, las numerosas irregularidades en su justificación: presenta gastos de representación que no está autorizado a hacer, no motiva los gastos de atenciones protocolarias, no aporta matrícula en los repostajes, ni motivo en las facturas de peajes... tampoco están verificadas por su superior, el diputado de Fomento García Sierra. Según la intervención, ninguno de los documentos presentados como justificantes de pago (tiques y facturas) contiene motivación alguna. Por este motivo, se devuelve la cuenta sin pagar.

 

A pesar de las advertencias, que son atendidas posteriormente en parte, el veredicto se mantiene en contra, pero un decreto de presidencia firmado por la diputada de Economía y Hacienda, Chabela de la Torre, libera el pago.

 

 

COMIDAS CON EMPRESAS CONCESIONARIAS

 

Esta falta de control sirvió para que cargara a fondos públicos comidas justificándolas como reuniones con diversas empresas, como Autopalas, Aceinsa, Seguridad Vidal API y Barrueco; otras en las que figuran como motivo una reunión con el jefe del servicio de carreteras y el coordinador de vialidad, el otro funcionario apartado por el caso de las irregularidades en los contratos; o una factura de 25,40 euros con diez cervezas y un "menú parrilla" con la justificación al dorso de "Reunión com. provincial tráfico. Felipe L. León, Manuel Borrego, Germán Berrocal". Además, hay numerosísimos tiques del bus urbano de Salamanca justificados como gestiones de financiación; repostajes y peajes en Madrid.

 

Pero hay muchas en las que no figura motivo alguno al dorso para explicar por qué se pasaban facturas para cargarlas a fondos públicos. Una comida en Guadarrama (Madrid) el jueves 18 de junio de 2009 por 272,58 euros visada por el secretario general y sin justificación reflejada (la factura de la izquierda); otra visada por la misma firma un miércoles en un conocido restaurante italiano de Salamanca por 210 euros; numerosas consumiciones de cerveza en pubs de estilo irlandés en Salamanca; y hasta tiques de varios establecimientos de bricolaje. O las numerosas invitaciones a comer con ingenieros y jefes de obra en restaurantes de la provincia.

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