Cano elogia la paciencia y el apoyo de Pascual y pide a su equipo que disfrute

TRANQUILO ANTES DEL ‘MATCH BALL’. Por la confianza que asegura sentir desde el presidente, el consejo y Balta
Teresa sánchez
Como el guerrero que vela armas antes de la batalla, así espera Óscar Cano el partido de mañana frente al Tenerife. Sabe que el equipo necesita ganar cuanto antes para salir de la espiral negativa en la que se ha sumido pero también sabe que él se juega mucho en el envite porque su futuro puede depender del resultado final de ese encuentro. El técnico habló ayer y aseguró sentirse tranquilo, confiado por el respaldo que siente en su plantilla, porque asegura que hay calidad para mucho más y, por supuesto, por los mensajes que recibe desde los responsables del club.

Después de ocho derrotas es lógico que la palabra ultimátum sobrevuele sobre el vestuario blanquinegro aunque Cano aseguró que a él los mensajes que le mandan los mandatarios le refuerzan. “El presidente y el resto de consejeros, y Balta me transmiten todo lo contrario a un ultimátum. Ellos han apostado por darle continuidad al proyecto y ésas son las noticias que tengo. A partir de ahí para mí es un estímulo más para meterme en un estado de seguridad y transmitirlo al resto de componentes de este barco”, señaló.

No escatimó elogios para quien toma las decisiones desde el despacho presidencial porque mantener a un entrenador en esta situación no es lo habitual. “Tal como está la vida es complicado encontrar una persona menor de 25 años que no haya probado la cocaína pero eso no quiere decir que esté bien hacerlo. En el fútbol hay ejemplos de coherencia en otros países, como Inglaterra, donde se confían los proyectos a la gente y se miden al final del tiempo que se han dado. No es usual en España, no es la norma pero también considero que Juanjo es una persona diferente, que a lo mejor piensa de otra manera y yo soy el agraciado”, señaló. ¿Agraciado o le ha convencido usted de que es lo mejor?, se le interpeló. “No sé qué habrá visto en mí, pero sí sé que en cada una de las derrotas siempre ha estado ahí y cuando se han acumulado de manera significativa ahí ha estado dispuesto a llamarme y transmitirme su total apoyo y confianza”.

Más allá de que los cambios de entrenador puedan repercutir de manera positiva o negativa, Cano defiende que debe seguir porque “el que mejor conoce ahora esta plantilla y sus posibilidades es el que la dirige. No porque sea yo, ni porque sea más inteligente que nadie sino porque llevo trabajando con ellos siete meses y considero que somos los más apropiados. Además como hemos sido los responsables de que el equipo haya tenido ese bajón, tenemos que ser nosotros los capaces de recuperarlo y devolverlo a lo que entendemos que debe ser la normalidad. Luchar por la permanencia pero estando más arriba de lo que se está”.

Por eso a Óscar Cano lo que le toca es centrarse en el campo y en solucionar los problemas que han llevado al equipo a acumular una racha tan negativa. “A nosotros nos tranquiliza el hecho de que ellos perciban que aquello que han trabajado durante la semana es lo que acontece durante el partido. Lo que preocupa es el estado anímico. Ellos deben dejar de pensar que al campo se sale a sufrir. Al campo se sale a disfrutar, son jugadores que han llegado aquí por algo, porque nadie regala nada. El día que salgan al campo sin la sensación de que vamos a perder, este equipo aseguro que va a escalar muchas posiciones”. Palabras que Cano no dejó en la sala de prensa porque minutos antes se le escuchó dirigirse a sus jugadores sobre el campo en términos similares y es que tiene claro que intención y fútbol no faltan. “Hasta en los rondos se tiran al suelo como bestias”, comentó. “En el momento en que recuperen ese nivel de autoestima será diferente. Hay que recordarles que su entrenador cree que son grandes futbolistas. El día que reciban ese mensaje, se lo apliquen y lo tengan en la cabeza, este equipo va a volar”, dijo.

El entrenador del Salamanca aseguró en la primera vuelta que su próximo rival, el Tenerife, tenía una de las mejores plantillas de la categoría, algo que no se ha visto refrendado en la clasificación. “Decidir cambiar un entrenador en la cuarta jornada no tiene demasiado sentido. Eso te mete en una situación caótica. La gente tenía unas expectativas tremendas y no han sido lo suficientemente pacientes para esperar diez o doce jornadas a ver lo que daba de sí. Lo que está claro es que es una plantilla compuesta por jugadores que el año pasado estaban en Primera y que estuvieron cerca de la permanencia con un buen fútbol”, recordó. Además reconoció que, como la UDS, su principal problema es “encontrar el equilibrio entre golpear y que no te golpeen”.