Canarias y Baleares se suman a la Feria Agroalimentaria Arribes

Décima edición. Transcurrirá entre los días 13 y 15 próximos y estarán representadas 200 empresas y entidades que se repartirán en medio centenar de ‘stand’.
MIGUEL CORRAL

Por primera vez en sus 10 años de existencia, la Feria Agroalimentaria Arribes del Duero presentará productos no sólo de cada uno de los rincones de la Península Ibérica, sino que en esta ocasión también estarán presentes productos de la Comunidad Canaria y de Baleares.

Sin duda, no hay mejor forma de cerrar este capítulo de la historia de Trabanca con José Luis Pascual al frente de su Ayuntamiento, pues este alcalde ha logrado que la Feria Agroalimentaria Arribes devuelva la confianza a un territorio por el que no apostaba nadie, y aunque no ha sido fácil, “la comarca la ha ido haciendo suya hasta llegar a este momento”, el instante justo en que deberá ratificar que no sólo es la feria de Trabanca, sino “la gran feria de la comarca”, el evento más destacado de estas características de cuantos se celebran en el oeste de la provincia, “algo a lo que hemos aspirado desde el principio, aunque entonces muchos nos tildaron de locos”, sostiene.

Más de 200 empresas representadas en 100 expositores, darán vida a esta nueva edición, un evento que discurrirá desde este viernes y hasta el próximo domingo con medio centenar de stands que confieren un nuevo aire al recinto ferial de 7.000 metros cuadrados. A diferencia de anteriores ediciones, se prescinde de una carpa central para dar paso a dos pasillos de expositores situados al aire libre, lo cual gana en ventilación.

Además de la muestra de productos agroalimentarios, otro de los atractivos de esta edición será el Salón Internacional del Vino, evento que presentará más de 250 caldos de distintos puntos de la Península Ibérica y entre los que se incluyen los presentados a los Premios Arribe, concurso cuyo fallo se conocerá a lo largo del desarrollo de la feria. Al mismo tiempo, estará a disposición del público una galería de cata en la que libremente podrán probarse cada uno de los caldos presentes en el certamen, lo cual para Pascual es un aliciente añadido para los aficionados al vino, pues “se les ofrece la posibilidad de apreciar los vinos que han concurrido a los premios”.

El Ayuntamiento de Trabanca estima un presupuesto para esta feria de 100.000 euros, cantidad que espera sea financiada en buena medida por la Junta de Castilla y León, Diputación Provincial y Gobierno central, éste último en lo referido al Salón Internacional del Vino.

El alcalde trabanquino no teme que la crisis económica pueda afectar a un nuevo éxito del certamen, en parte a la programación de actividades paralelas que presentará la feria como un espectáculo ecuestre y una exhibición de parapente a motor. Pascual confía en el trabajo y “esfuerzo promocional que hemos desarrollado para que nadie salga defraudado, ni el público ni los empresarios, y para esto último es necesario que se mantengan las ventas”.