CAMPEÓN DE EUROPADE MARATÓN por equipos

 
TEXTO: JOSÉ ÁNGEL SANZ
FOTOS: JESÚS FORMIGO

Rozó la medalla de bronce individual en el Europeo de Barcelona. Meses de esfuerzo resumidos en una imagen: un paso más allá de la línea de meta, desplomado, en el suelo, mirando al cielo, celebrando que el esfuerzo tiene recompensa y que los sueños, a veces, se cumplen. Y que ya era, tras el quinto maratón de su vida, campeón de Europa por equipos.

¿Cuántas veces ha hecho repaso mental de la carrera de Barcelona?
Bastantes, pero fue como fue y estoy orgulloso de cómo la afronté. A toro pasado, si lo piensas, a lo mejor podría haber sido bronce, pero un sexto puesto está muy bien. Lo ví por la noche pero sin sonido y estoy esperando que me la pasen para volver a ver, sobre todo, la primera parte.

¿Cuántas veces ha hecho repaso mental de la carrera?
Unas cuantas. Del kilómetro 15 al 20 yo tenía marcado que por debajo de 3:10 al kilómetro no iba a correr, y sin embargo del 15 al 25 lo hice. No fui consciente y de ahí el pasarlo tan mal en los últimos kilómetros. Por los entrenamientos sabía dónde podíamos estar y me pasé de ritmo. Pero había que estar en cabeza.

¿Cambiaría algo de su estrategia?
Noada. Tenía claro que hasta el kilómetro 30 tenía que estar metido en la pomada y que a partir de entonces iba a ser una lotería. Por el calor, la humedad... En el kilómetro 34 estaba cuarto, luchando por el bronce, y el 35 estaba sexto, mirando para atrás. La lectura de la carrera fue correcta. Había que estar ahí y las cosas salieron como en el mejor de mis pensamientos.

¿Pudiste dormir bien esa noche?
Esa noche nunca duermo. Me salen los nervios. Me metí en la cama a la una y no me dormí hasta cerca de las cinco. Y a las ocho estaba en pie.

¿Qué felicitación le hizo más ilusión?
Hubo una llamada muy especial de Alfonso Fernández Mañueco. Es una persona que sabe de atletismo. Me hizo valorar, en el momento, el puesto que había conseguido. Incluso hizo una entrada en su blog. Me gustó porque fue la llamada de un entendido y no de un oportunista.

¿Repetirá con el entrenamiento en altura de Navacerrada?
Supongo que sí porque salió bien. Ahora en invierno estará con nieve, así que habrá que esperar al próximo verano. Fue una apuesta arriesgada que creo que ha salido bien.

¿Cuándo volverá a la competición?
Iré poco a poco. El 18 de septiembre quiero participar en el Campeonato de España de Media Maratón en Valencia por el club, sin buscar un resultado individual. En el equipo se han portado muy bien conmigo todos estos años y si algún compañero falla quiero estar ahí ayudando para que se pueda ganar por equipos.

Supongo que tienes en mente rebajar tu marca personal...

Mi objetivo es bajar de 2:10. Para el año que viene tengo dos objetivos claros; bajar la marca y estar entre los diez primeros en el Mundial de Corea.

¿Hasta dónde puede llegar Rafa Iglesias?
No es algo que me plantee. Si me lo dicen en 2007, cuando corrí mi primer maratón en 2:13... Sabía que tenía cerca la internacionalidades y campeonatos importantes, pero si me dicen que en mi cuarto maratón iba a hacer 2.10 y que en el quinto iba a ser sexto de Europa, al que me lo diga le digo que se está riendo de mí. Sólo es mi quinto maratón.

¿Ha cambiado mucho desde que comenzó a correr maratones, en 2007?
Creo que hemos hecho las cosas bien. Yo pongo las piernas y el esfuerzo, pero ahí está mi entrenador. A pesar de que me dijeron siempre que era mediofondista porque llevaba a Mayte Martínez y Sergio Gallardo, él fue corredor de media maratón y tiene las cosas muy claras. En realidad empecé a correr maratón en 2004. Hipotecamos mucho las carreras en pista para hacer entrenamientos a largo plazo. Fue un proyecto de largo recorrido que va saliendo bien. También el cuerpo de fisios, mi médico Xavier Leibar, que es la persona que más sabe de maratón en España...

¿Cuál es el mejor consejo que le ha dado su entrenador, Juan Carlos Granado, en estos años?
Son muchos (sonríe). Él siempre anteponía la competición a participar en carreras pequeñas de las que sacas beneficio económico. Estos últimos años los atletas de fondo quizá anteponíamos el cobrar un dinero en una carrera y no pensar que ese fin de semana a lo mejor es preferible quedarse en casa entrenando. Desde el 9 de mayo no corrí más para preparar el Europeo. Y rechacé muy buenas ofertas económicas. Hay que saber decir que no.

Si tuviera que elegir un sólo un momento, ¿con qué se quedaría de estos últimos tres años?
De lo que se aprende es de los palos, no de los éxitos. Me quedo con el Maratón de San Sebastián. En Berlín aposté fuerte por el atletismo y me llevé un duro golpe. Tuve que abandonar y no pude hacer otra cosa. Llegaba muy bien de forma y fue un golpe. A pesar de ello me lo curré y sin que nadie contara conmigo, me planté en San Sebastián, e hice 2.10. dejándome la liebre en el minuto 14. Eso para mí, el levantarme de un palo así en dos meses y hacer esa marca, es lo que más me ha enseñado.

¿Qué se aprende de las lesiones? Supongo que cada vez que pasa por Tarrassa cruza los dedos...

Este año no sé si iré. He tenido un par de lesiones y te das cuenta de que la competición es diferente del entrenamiento. Eso de los entrenamientos fuertes te das cuenta de que no es verdad. Es importante medir mucho las competiciones que haces por las lesiones.

¿Qué sufre más en la competición, el cuerpo o la mente?
La mente la tienes preparada. Si has aguantado desde finales de abril 12 semanas con más de 200 kms. hasta la última... es una dedicación total y estás tan centrado que no tienes tiempo ni para llevar el coche al taller ni para hacer un papel en el banco. Te levantas, fisio, descansar, comer... siesta, entrenar por la tarde, descanso... y así de lunes a domingo. Para mí si es vida, pero es sacrificado.

¿Ha pensado alguna vez que debió empezar antes en el maratón?
No, creo que dimos los pasos bien. En 2005 me pasé a la media maratón y me di cuenta de que la ruta era lo mío. Con 20 años gané la San Silvestre de Salamanca y en el cross no destacaba tanto y sin embargo la ruta siempre se me dio bien. Sabemos que es por mi forma de correr, porque con mi zancada no gasto mucho. Tengo resistencia en el maratón, me han respetado las lesiones en general y tirando con el entrenamiento, como he tirado, me ha permitido que las cosas, de momento, hayan ido medianamente bien. Y digo de momento, porque hasta ahora no he fallado en ningún maratón menos en uno, y a ése llegué en un momento de forma espectacular. Todavía no conozco lo que es reventar, no llegar a meta. Todo nos ha ido sobre ruedas.

¿Te planteas una edad para dejar el maratón?
Hay que disfrutar del momento, y también lo digo por lo que he visto en compañeros. Mi gran amigo Sergio Gallardo en el 2006 estaba corriendo el Europeo siendo quinto, en Osaka entró en la final, y de repente en 2008, una molestia en una rodilla un día, y le ha retirado. Hay que pensar en el momento, en las próximas competiciones y en disfrutarlo. Me marco a corto plazo ir a los JJOO de Londres, pero no sé lo que va a pasar.

¿Se ha planteado adquirir una cámara de hipoxia?
Sí, es algo que yo llamo inversiones. Me gustaría no tener que desplazarme a Barcelona. Pero eso requiere mucho trabajo y hay que probarlo antes. El tema de la altitud sí que me ha gustado y creo que es fundamental. Ahí tienes a Jesús España, que no hace concentraciones de altitud y sin embargo la tiene en casa. También Rafa Martínez la tiene en casa... es algo que sí tengo pensado.

¿Cómo valora las críticas que se suelen hacer a la selección española por el escaso número de medallas conseguidas en Barcelona?
Ha sido un campeonato raro y eso es relativo. María Vasco llega muy bien y se lesiona. A García Bragado no se le puede exigir más. De hecho ha sido un Europeo con mucho nivel con los franceses en velocidad o los rusos en marcha. El maratón creo que ha sido el de más nivel de los últimos años. Es complicado devalorar , porque los importantes son los puestos de finalistas y en eso hemos superado los de 2006. Ha habido 29 por 27 entonces. Que haya habido tres medallas menos... también hemos superado la actuación de Münich. Lo importantes es estar ahí, porque luego es una lotería. Quién dice que en mi caso en el kilómetro 35 los rivales no hubieran desfallecido un poco, hubiera remontado, al italiano le hubiera dado otro tirón... y podría haber sido bronce. Te juegas todo en centésimas. Reyes Estévez perdió la medalla por una décima, hablamos de cuestiones milimétricas. Fuimos primero, segundo y cuarto en el 1.500m, Mayte estuvo en la final, García Bragado fue quinto...

¿Cómo viven dentro de la selección el debate sobre la falta de relevo generacional?
Yo creo que hay gente. En maratón yo soy el más joven, pero Pablo Villalobos tiene 32 años, Ignacio Cáceres tiene 33... los más mayores son Chema Martínez y José Ríos y a Chema a ver quién lo retira porque va a más. En 10.000 está Castillejo, en el 800m son jóvenes, y están Manuel Olmedo y Aruro Casado. Quizá en mujeres a lo mejor una Mayte o una Marta Domínguez no hay, pero está claro que hay gente joven muy válida como Ruth Beitia o Beatriz Pascual. Siempre habrá generaciones peores o mejores, pero estamos acostumbrados a una que ha estado unos años dando el callo, pero por debajo se está trabajando muy bien. Yo de júnior estaba entre os siete mejores de España pero no era un supercrack. Y en Salamanca teníamos al mejor, que era Miguel Ángel Pinto, que decidió retirarse cuando llegaba a absoluta. Yo, sin embargo, he seguido y he llegado a ser sexto.

¿No le parece que, a veces, la presión con los resultados es excesiva por parte de la propia Federación?
Los atletas, por mucho que diga el presidente, lo relativiza. Te pueden decir que tu estás en gran estado de forma y de hecho a mí me puso como una de las opciones de medalla. Yo estuve allí, di el callo y me felicitaron por mi actuación y por cómo sufrí. Y nadie me ha dicho “es que tenías que haber sacado medalla”. Hay muchos factores que influyen y con la felicitación, que fue en una carta persona, me siento gratificado.

Además de dos años, ¿que más falta para poder verle en Londres 2012?
Si hago 2.10 voy a ir. Pero hay que hacerlo ese año. Van tres atletas y habrá que intentar estar entre ellos. Hasta ahora el mejor momento para mí ha sido Barcelona, pero habrá que intentar ir y hacer un papel digno.

¿Vas a continuar una temporada más en el Unión Guadalajara?
Llevo tres ya y estoy muy a gusto. Si cambio sería por algo que mereciera mucho la pena. Está claro que, por un poco más de dinero, no me voy a cambiar. Es un grupo muy humano y me han tratado muy bien.

¿Tiene pensado seguir viviendo en Salamanca?
Sí, yo soy salmantino y voy a seguir aquí. Es donde está mi fisio y donde me entreno mejor que en ningún sitio. Mi entrenador está en Valladolid, con lo cual lo tengo a una hora. Tengo buenos sitios para entrenar aunque haya algunas deficiencias en algunas instalaciones.

¿Cómo valora el actual momento del atletismo salmantino?
Por abajo se está trabajando muy bien con la cantera. Tenemos, por un lado, a clubes como el CA La Armuña, el Atletismo Salamanca... y pueblos como Peñaranda o Sancti Spiritus, Monterrubio, San Cristobal y Montemayor... Se ve que los Juegos Escolares han vuelto a reflotar en participación. Luego hay entrenadores válidos. En medio fondo y fondo tenemos a Rosa Colorado, en longitud y en velocidad a Antonio Sánchez, a Agustín Pérez Cordovilla... quizá falta el salto. Cuando llegan los chavales no sé si es la sociedad, como dice Odriozola, pero se ve que no. Luego hay circunstancias como las lesiones de Marta Romo, María Sánchez que se ha quedado por el camino... Fani Tobal está trabajando muy bien. Pero nos falta lo que teníamos antes, un Ramiro Morán, una Yolanda Reyes, Miriam Alonso, ciertas figuras que hacían que los chavales se fijaran. También hay épocas y rachas.

¿Por qué salen sólo fondistas en los últimos tiempos?
En Castilla y León es más fácil. Con trabajo, que se está haciendo bien, es cuestión de tiempo. Las figuras vendrán solas con constancia.

¿El día de mañana se ve como entrenador?
No. Soy muy exigente y muy metódico conmigo mismo. No quiero transmitir eso a nadie. La forma que tengo de entender el deporte de alta competición no se la quiero exigir a un chico de 18 años. Me veo en otra parcela, a lo mejor me preparo para otra parcela relacionada con el deporte. Pero no me veo, ni como político ni como entrenador.