Camina entre las nubes

 
Area 11
La Unión Deportiva Salamanca sigue imparable en su camino por la categoría y continúa superando retos. Ayer ganó también en Villarreal, a pesar de hacerlo en inferioridad en la segunda parte, en la que desequilibró el marcador con un gol de Marcos Márquez de penalty a cuatro minutos para el final. Un tanto que hizo justicia a los merecimientos del equipo blanquinegro que, si bien no realizó un fútbol excelso, sí que llevó el dominio de las operaciones desde el primer momento y bien situado sobre el terreno de juego, evitó que el Villarreal B se sintiera cómodo en ningún momento. De hecho, los locales apenas tuvieron oportunidades de auténtico peligro ante la portería de Biel Ribas.

La Unión salió sin complejos y no tardó en dejarse ver por el área amarilla, pero su primer acercamiento fue abortado por el colegiado, que señaló fuera de juego, como poco dudoso. Tras los fogonazos se pasó a un partido más equilibrado, con mucho respeto y tacticismo y un Salamanca que se desenvolvía con soltura en tareas defensivas. Bien situados sus zagueros y con mucho trabajo en la recuperación de sus hombres del centro del campo, los unionistas recuperaban rápidamente el esférico y trataban de construir con tranquilidad.

Se llegó al descanso después de unos minutos de tedio, en el que ambos equipos parecían aplazar los deberes para el segundo período, después de que el equipo charro hubiera economizado esfuerzos sin hacer un gran desgaste en ataque-Eso sí, Brian Sarmiento tuvo la gran ocasión de esa primera mitad con una incursión por banda, en la que ganó la horizontal del área y lanzó un zapatazo que envió el balón al palo.

Tras el descanso, no hubo grandes cambios. Salió el goleador Airam, que era una amenaza, pero la peor noticia fue la expulsión de Miguel García, por cortar un balón con la mano. Óscar Cano reaccionó y dio salida entonces a Endika, relevando a Quique Martín, para reforzar la medular aún a costa de jugar con un solo punta. La táctica salió bien y el Villarreal no supo como doblegar a un Salamanca muy bien organizado.

Airam lo intentó en el minuto 77 desde dentro del área pero Biel Ribas atajó el balón sin grandes problemas en lo que fue una acción aislada.

El Salamanca, metido en su campo, no conseguía pasar del centro del campo, perdía el balón con facilidad y de alguna manera, teniendo en cuenta las circunstancias, daba por bueno el empate.

Pero llegó entonces una acción inesperada, cuando Mario zancadilleó a Kike López dentro del área. El árbitro no lo dudó y señaló el punto de penalti. Marcos Marquez, que había salido unos minutos antes, se encargó de transformar la pena máxima, engañando al meta amarillo y demostrando su veterania.

Aún tuvo tiempo para sentenciar la Unión, cuando Kike López dispuso de otra clara ocasión para aumentar el marcador, pero su disparo tras encarar a puerta se fue desviado. El Villarreal, aturdido por el golpe, ni siquiera tuvo opciones de empatar.