Caluroso encuentro con la Virgen del Cueto

No pudieron faltar a la cita. Un buen número de fieles acompañó, como en años anteriores, a la Virgen del Cueto, una de las más queridas y celebradas en toda la provincia. Como manda la tradición, ayer fue un día soleado, en el que ni tan siquiera el sol quiso perderse el encuentro de la imagen con los cientos de devotos.
Lorena Lago

El momento más esperado se produjo cuando la Virgen salió de su ermita a hombros de varios vecinos de la localidad, instante en que los asistentes rompieron en ovaciones hacia su reina, la de Matilla de los Caños, Nuestra Señora del Cueto.

Tras la ansiada salida los fieles que se agolpaban en la entrada del templo tuvieron la oportunidad de disfrutar con los bailes más tradicionales, amenizados con la presencia de El Mariquelo, que fue también el encargado de poner la nota de color a la jornada. Asimismo los devotos recordaron las fiestas más tradicionales los sones más tradicionales de la gaita y el tamboril. Durante toda la jornada se pudo ver a pequeños y mayores hermanados por una tradición que cada año se celebra con mayor fervor. Familias enteras se desplazaron hasta Matilla de los Caños para vivir en primera persona este momento que algunos llevan presenciando años.

Pero no sólo hasta la ermita se desplazaron vecinos de este municipio y es que la cercanía del mismo permitió ayer a otros muchos devotos presenciar una de las romerías más concurridas de la provincia.

En el hueco de una encina
Cada año se aviva más la leyenda de una imagen que dicen fue encontrada por un pastor a principios del siglo XVII y que posteriormente fue escondida por los fieles de la zona para salvarla de la invasión morisca. Una vez encontrada, fue escondida en el hueco de una encina para que posteriormente los frailes franciscanos ordenaran la construcción del santuario que lleva su nombre.