Callejón edulcora el trámite ante el Alcoyano

El Alcoyano, dirigido por Garitano, fue mucho más, sobre todo por su seriedad sobre el césped del Bernabéu, el mismo que fotografiaron minutos antes de que comenzase el partido.
EUROPA PRESS

Un doblete de José Callejón en los minutos finales sirvió para maquillar la actuación del Real Madrid ante el Alcoyano (3-0) en el partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, en la que el Cacereño a punto estuvo de eliminar al Málaga tras imponerse en La Rosaleda por 0-1.   

Con los canteranos Nacho, Morata, José Rodríguez y Cheryshev en el once titular, el conjunto blanco afrontaba el duelo con tranquilidad, con la responsabilidad de redimirse del tropezón del Villamarín, pero con el  el 1-4 del partido de ida como aval. Un excelente colchón para dar minutos a los más jóvenes.   

Aún así, el partido no fue un juego de niños, como anunciaban todas las crónicas en la víspera. El Alcoyano, dirigido por Garitano, fue mucho más, sobre todo por su seriedad sobre el césped del Bernabéu, el mismo que fotografiaron minutos antes de que comenzase el partido. La plaza era la mejor posible para el conjunto alicantino.   

Tanto fue así que el primer gol del Real Madrid no llegó hasta el minuto 71, obra de Di María, que había entrado de refresco. El argentino puso el 1-0, antesala de los dos tantos que firmó Callejón en el último suspiro. El de Motril definió a la perfección en las dos ocasiones. La primera: con fiereza, la segunda: con delicadeza.   

Ya estaba resuelta la papeleta y justificada la presencia en octavos --ante Almería o Celta-- con el 7-1 de global, un marcador demasiado abultado para el Alcoyano, que ha vuelto a poner su nombre en el mapa. Ahora los Javi Lara, Ferrán Tacón o Carlos Alcántara ya no serán tan desconocidos.

EL CACEREÑO GANA AL MÁLAGA PERO CAE ELIMINADO
Por su parte, el Málaga sufrió de lo lindo para llevarse el billete a la siguiente ronda. Los de Pellegrini, también con muchas ausencias para dar descanso, cayeron en su campo ante el Cacereño, de la Segunda División B. Un gol de Chapi, a los 37 minutos, ejerció de soga para los boquerones, que pudieron haberse quedado fuera.   

Santi Amaro pudo haber cambiado la historia de los extremeños, pero no fue así. Kameni, sustituto de Caballero en la portería, sacó dos manos providenciales y Buonanotte también estrelló un balón en la madera. Un resultado que clasifica al 'grande', pero que esperanza al pequeño con que algún día la Copa sea a partido único.