Caldera y Lanzarote, de vuelta al trabajo después de décadas en la política

El exministro Jesús Caldera y el exalcalde Julián Lanzarote se reincorporan a sus puestos de trabajo después de estar en política durante décadas. Trabajarán en el Ayuntamiento de Ávila y en la Cámara de Comercio, respectivamente, donde ya se les espera.

Este miércoles arranca una nueva legislatura marcada por una importante renovación en los escaños de Congreso y Senado, obligada por la irrupción de dos nuevas fuerzas que van a romper con la clásica bipolaridad cromática. Pero también porque a partir de hoy una importante hornada de políticos se marcha para casa. La casuística es variada, pero hasta ahora nunca han abundado los que regresan a sus anteriores actividades profesionales, al menos, no entre los que han ostentado cargos más importantes.

 

No es frecuente ver a un exministro o un exalcalde de vuelta al trabajo que tenía cuando entró en política, y menos si han pasado muchos años en cargos públicos. Pero esto es justo lo que va a pasar con dos de los más señeros de la política salmantina que comparten destino vital una vez terminada, por voluntad propia o de sus partidos, su carrera política. Se trata de Julián Lanzarote y Jesús Caldera, que afrontan el día del regreso después de haber ocupado los más altos cargos durante décadas, más de 30 años en los dos casos, casi 40 el exalcalde.

 

 

LANZAROTE, ABOGADO EN LA CÁMARA

 

El más inminente es el del exalcalde. Julián Lanzarote se incorpora a su puesto de asesor jurídico jefe en la Cámara de Comercio e Industria de Salamanca, entidad de derecho público en la que tiene su plaza por oposición desde 1981 y tras titularse como licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca en 1974. Según ha podido confirmar TRIBUNA, los responsables de la Cámara esperan para hoy mismo su llegada y, por supuesto, su reincorporación al puesto que se le tenía que reservar.

 

Lanzarote entró en política en 1987 y entre ese año y 1991 fue teniente de alcalde, concejal de urbanismo y portavoz del grupo municipal popular. Entre 1991 y 1995 repitió y en 1995 se convirtió en alcalde para la primera de las cuatro legislaturas en las que encarnó como nadie el mando y el poder no sólo en el Ayuntamiento de Salamanca, sino también en el PP salmantino. Su trayectoria en el consistorio de la capital acabó en 2011, cuando su partido le designó para ser senador.

 

En la Cámara Alta ha permanecido hasta hace unos días, cuando ya sabía que su partido no contaba más con sus servicios porque le había apartado de toda candidatura. Aunque la renovación se limitó a su caso y poco más, el exalcalde optó por acatar la decisión y poner rumbo a la vida civil. En octubre cumple 65 años.

 

 

CALDERA, AL AYUNTAMIENTO DE ÁVILA

 

Por su parte, Jesús Caldera está ultimando también su regreso a la 'vida civil' tras desvelar hace ya cerca de dos años que la que ahora acaba sería su última legislatura. Ya no se presentó siquiera al proceso interno para formar las listas del PSOE salmantino al congreso. Fue su adiós a una trayectoria prolongada desde 1982. Su destino es un puesto de secretario en el Ayuntamiento de Ávila.

 

Caldera es un histórico de la política nacional. Ha sido diputado en todas las legislaturas de la democracia, salvo en la primera, y solo le supera en esta materia el histórico Alfonso Guerra, diputado desde 1977 y con escaño en el Congreso hasta hace unas semanas que anunció también su retirada. El bejarano fue elegido diputado por primera vez con 25 años, en la lista del PSOE por Salamanca para la segunda legislatura democrática, tras la victoria de los socialistas en las generales de 1982. 

 

Para entonces ya había sacado su plaza por oposición y por eso ahora puede ocuparla. El consistorio abulense está haciendo algunos cambios porque ya hay un secretario habituado al trabajo con el equipo de Gobierno, por cierto, del PP en el Ayuntamiento. Su reincorporación tardará todavía un poco, pero no se demorará más allá de febrero. Tiene 59 años, así que su trayectoria laboral se puede prolongar todavía unos años.

 

Su primera etapa en este puesto y su regreso están separados por 33 años. En este tiempo ha sido diputado, ha ocupado cargos en el grupo parlamentario del PSOE, vocal de la Diputación permanente y ministro con el Gobierno de Zapatero. A este puesto, su cénit, llegó como premio a su capacidad para armar un equipo entonces al entonces joven dirigentes socialista leonés y lograr auparlo primero a la dirección del partido y, en 2004, a la presidencia del Gobierno. Es el 'padre' de las importantes reformas sociales de aquel gobierno, como el aumento del salario mínimo a los 600 euros, la ley de Dependencia, la ley de Igualdad o la de Violencia de Género.

 

En 2008 Zapatero le envió a la Fundación Ideas, un núcleo de pensamiento del PSOE donde fue languideciendo hasta que el escándalo de 'Amy Martin', el pago de importantes cantidades (hasta 60.000 euros en dos años) a una supuesta articulista estadounidense que resultó ser la exmujer del director de la fundación, acabó con la disolución de la fundación.