Caja España-Duero prevé un crecimiento de la economía del 2,4% y un aumento del empleo del 1,7%

La consejera delegada de Caja España-Duero en la presentación del estudio

La entidad Caja España-Duero ha augurado que la economía de Castilla y León crecerá un 2,4 por ciento a lo largo de 2015, dos décimas menos que lo previsto para el resto del país, con un incremento del empleo del 1,7 por ciento, aunque inferior también a la media nacional.

Estos son los principales datos del informe 'Previsiones Económicas de Castilla y León', un "riguroso" e "independiente" estudio elaborado por Caja España-Duero en su nueva andadura con Unicaja que tendrá periodicidad trimestral y con el que la entidad pretende intensificar su vinculación y su presencia histórica en la Comunidad y recuperar su posición de liderazgo y de apoyo a la economía regional. A este estudio se sumará otro sobre agricultura.

Este informe prevé que el PIB regional crezca este año un punto más que en 2014 en un contexto marcado por una "recuperación que empieza a consolidarse" a pesar de la persistencia de una serie de "riesgos latentes" derivados de la inestabilidad geopolítica a nivel internacional y de algunos desequilibrios internos que la entidad ha situado en concreto en el nivel de endeudamiento y en la tasa de paro.

En el caso concreto de la demanda interna, Caja España-Duero prevé que todos los componentes muestren un mayor ritmo de crecimiento en 2015 respecto a 2014 y sólo el gasto en consumo de las administraciones públicas podría descender este año (-0,5 por ciento), en cualquier caso en torno a dos puntos menos que en 2014. En este punto, la entidad ha advertido de la "dificultad" de realizar previsiones en un año "cargado de citas electorales".

Por su parte, el consumo de los hogares mantendrá su perfil de recuperación en 2015, cuando se estima un crecimiento del gasto privado cercano al 2 por ciento, mientras que la inversión podría crecer a una tasa del 2,5 por ciento, tras registrar siete descensos anuales consecutivos.

Desde el punto de vista de la oferta, el crecimiento previsto para el PIB en Castilla y León se fundamenta en una aportación positiva de todos los grandes sectores productivos. Así, se espera una aceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad, a excepción de la industria, el sector que puede mostrar un mayor avance (2,8 por ciento), aunque su crecimiento sería dos décimas inferior al registrado en 2014.

Por su parte, el sector servicios, principal sector de la economía regional, podría crecer en este año un 2,3 por ciento, mientras que la agricultura y la construcción registrarían avances "algo más moderados" e inferiores al 2 por ciento, donde los responsables de Caja España-Duero han evidenciado el primer avance desde el año 2007 el sector de la construcción.

Para Francisco García Navas, las perspectivas de crecimiento para Castilla y León son "palabras mayores", especialmente "después de lo que ha caído" en la economía regional y nacional, por lo que ha lanzado un mensaje de optimismo ante el "tono positivo" tanto de las cifras macroeconómicas como de las micro "que ya tienen un punto positivo incuestionable".

Respecto a las perspectivas del mercado laboral, las previsiones de la entidad apuntan a un crecimiento del empleo del 1,7 por ciento con aumento de los ocupados en todos los sectores, a excepción de la construcción, que caería "ligeramente" un 0,4 por ciento, "aunque prácticamente se frenaría la destrucción de empleo respecto a años anteriores". Los autores del informe han destacado especialmente el incremento que podría producirse en el empleo de la industria (3,9 por ciento).

En concreto, este avance del empleo, junto al "leve descenso previsto en la población activa" por efectos demográficos, por la marcha de los trabajadores extranjeros o por la salida de algunos jóvenes, provocarían una reducción del 6,8 por ciento en el número de parados hasta alcanzar una tasa de desempleo del 19,4 por ciento para el promedio del año, casi 1,5 puntos inferior a la registrada en 2014.

En un repaso de la evolución de la economía en 2014, García Navas ha situado a las exportaciones como una pata del crecimiento del "milagro nacional" y donde ha significado la capacidad de los empresarios españoles para superar los récords de ventas en el extranjero donde se han "batido el cobre" en destinos como EE.UU, Latinoamérica o los mercados asiáticos.