Caja Duero firma este lunes la desaparición de su Fundación cultural

Imagen del Palacio de San Boal, sede de la Fundación Caja Duero.

La Fundación Caja Duero será absorbida por la fundación municipal Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, con todo su patrimonio. 

La trayecto de la Fundación Caja Duero llega este lunes a su fin. Una década después de su puesta en marcha, lo que fuera una iniciativa para la promoción de la cultura y las artes resuelve su desaparición para integrarse en una fundación municipal y dar por concluída una actividad venida a menos en los últimos años por la crisis de la entidad que la impulsó, la caja salmantina y después salmantino-leonesa, y dado que sus actuales propietarios no se han pronunciado sobre la continuidad de su obra cultural. A partir de ahora, sus activos y patrimonio pasan a depender del Ayuntamiento de Salamanca, que tendrá que determinar qué camino sigue.

 

El patronato de la Fundación Caja Duero somete a votación este lunes varias decisiones que suponen el final de esta iniciativa. Sobre la mesa, el balance de 2014 y, especialmente, los documentos para su fusión con la fundación del Ayuntamiento de Salamanca, Salamanca Ciudad de Saberes y Cultura. Una solución que terminará con la desaparición de la Fundación Caja Duero y su integración como entidad absorbida por la fundación municipal, que se hará cargo de su patrimonio.

 

Esta es la salida que se ha dado a una situación de parálisis prácticamente total que arrastra desde el cambio legislativo de 2010 que empujó a las cajas de ahorro a convertirse técnicamente en bancos, y que se ha resuelto con la extinta Caja Duero-España, después convertida en CEISS, en manos de la malagueña Unicaja. Entonces el cambio normativo frenó sus actividades y las redujo casi al mínimo, lejos de lo que fue una amplia programación cultural y artística centrada en el edificio de San Boal y de la que disfrutaron miles de salmantinos.

 

Sin embargo, con el inicio del cambio en el modelo de las cajas de ahorro su actividad se redujo de manera paulatina al no poder contar con las aportaciones económicas de sus patronos, fundamentalmente, la propia Caja Duero. Desde julio de 2010, con la aprobación de la nueva ley de cajas, estuvo casi año y medio parada hasta que en enero de 2012 se retomaron sus actividades, con un presupuesto muy inferior al que había gozado hasta entonces.

 

Como el resto de la obra social y cultural, empezó a sufrir el desgaste del proceso de fusión y posterior venta de Caja Duero. En verano de 2012 la caja anunció que cerraba varias de las bibliotecas repartidas por los barrios. Y mientras la entidad luchaba por su supervivencia, la obra cultural empezaba a langidecer. En marzo de 2014 saltaban las alarmas sobre la situación de la fundación y el futuro de su patrimonio. El PSOE impulsó una iniciativa para que se mantuviera en Salamanca, iniciativa que se convirtió en un acuerdo de pleno al que se sumó el equipo de Gobierno. En julio de 2014 el Ayuntamiento ya asumió el importante coro de la Fundación Caja Duero para convertirlo en Coro Ciudad de Salamanca.

 

 

HISTORIA

 

La Fundación Caja Duero es una institución cultural privada sin ánimo de lucro promovida por Caja Dueroy registrada en octubre de 2004. La decisión se tomó siendo Julio Fermoso su presidente y se dotó de un capital inicial de 1.000.000 de euros. La iniciativa, eso sí, data de dos años antes, septiembre de 2002, cuando la asamblea general que presidía Sebastián Battaner impulsó un acuerdo para crear una entidad de referencia en la promoción del arte y de la cultura, como era habitual entonces entre las cajas de ahorro.

 

La fundación ha centralizado buena parte de su actividad en el edificio San Boal, en la céntrica plaza del mismo nombre, donde se han desarrollado numerosas actividades de su escuela de arte. Una de sus creaciones más importantes fue la escuela de música San Eloy, de la que han salido el coro de niños y la joven orquesta de cámara. También bajo su cobijo está la casa museo Zacarías González, creada en 2005 con la donación de las más de 600 obras de la trayectoria artística del pintor salmantino.