Cae una banda que traía cocaína de Suramérica en contenedores

Valencia. La Policía detiene a nueve integrantes de la organización, que ocultaba la droga en dobles fondos. Golpe al narcotráfico. La primera intervención se realizó en febrero en un polígono de Castellón
AGENCIAS
Agentes de la Policía Nacional intervinieron 1.152 kilos de cocaína oculta en dobles fondos fabricados en dos contenedores remitidos al Puerto de Tarragona procedentes de Suramérica en una operación que se saldó con la detención de nueve personas en Castellón y Valencia, según informó la Jefatura Superior de Policía en la Comunidad Valenciana.

Esta operación, denominada Kirman, permitió desarticular una organización de narcotraficantes, integrada principalmente por ciudadanos españoles, que contaba con una amplia infraestructura en Suramérica que les permitía adquirir importantes partidas de estupefaciente, manipular los contenedores y facilitar su salida de los puertos de origen, según la misma fuente.

La operación se desarrolló en dos fases y en la primera se interceptó un envío en Castellón. Así, a principios del pasado mes de febrero, y fruto de la colaboración internacional, se tuvo conocimiento de la existencia de una organización de narcotraficantes que habría enviado por vía marítima un contenedor con destino España que transportaba camuflado un cargamento de estupefaciente.

El contenedor fue finalmente descargado en el puerto de Tarragona y los investigadores establecieron un amplio dispositivo de control hasta su destino final, en el polígono industrial La Bassala de Castellón. Una vez que fue introducido en una nave los agentes procedieron a la detención de tres personas, los encargados de su recepción y el hombre que había alquilado la nave a nombre de una mercantil. En el primer examen realizado a la carga legal que trasportaba se pudo verificar que no había rastro alguno de sustancia estupefaciente, por lo que se inspeccionó de forma minuciosa su interior. Este detenido examen permitió descubrir un doble fondo al final del contendor, perfectamente elaborado y disimulado. Ocultaba varios sacos, con unos treinta paquetes de cocaína cada uno y otros más sueltos, con un peso bruto de 672 kilos de cocaína, señalan.

El responsable de alquilar la nave, arrestado en la primera fase de la operación, decía desconocer la carga ilícita que ocultaba el contenedor y fue posteriormente puesto en libertad. Sin embargo, las averiguaciones realizadas por los especialistas contra el narcotráfico apuntaban a que la misma mercantil había importado directamente otro contenedor, por lo que establecieron un nuevo dispositivo para interceptarlo.

El destino final del cargamento era inicialmente el mismo polígono industrial de Castellón, pero finalmente fue llevado a la localidad de Silla, en Valencia. Como sucedió en el primer envío, los agentes irrumpieron en la nave en el momento en que introducían el contenedor y detuvieron en esta ocasión a siete personas implicadas en su importación y recepción, entre ellas el hombre que fue arrestado y posteriormente puesto en libertad en la primera fase.