Cae un muro de la estación de autobuses sin causar víctimas

El muro de ladrillo y cemento que tapia parte del aparcamiento de la estación de autobuses de Salamanca en la avenida de Champagnat se desplomó ayer sin causar daños personales, aunque sí provocó destrozos en un vehículo estacionado en las inmediaciones.
E. S. C.

A pesar de tratarse de una pared de grandes dimensiones que se desplomó en el lado de la acera por el que transitan los peatones, la suerte quiso que en el momento del derrumbe ningún transeúnte caminase por la zona.

El suceso se produjo en torno a las 12.00 horas de ayer. Al lugar de los hechos se trasladó una dotación de los Bomberos de Salamanca, que no llegó a intervenir ya que la zona había sido acordonada por la Policía Local para evitar que la parte que aún queda en pie pueda venirse también abajo, provocando daños personales a los viandantes.

Los agentes también cortaron uno de los dos carriles de la avenida de Champagnat para retirar los cascotes caídos sobre la acera y parte de la calzada. El muro, de unos treinta metros de largo y por dos de alto de ladrillo y cemento, se vino abajo por causas que se están investigando para prevenir nuevos derrumbamientos.