"Cada día conocemos mejor los mecanismos neuroquímicos alterados de la esquizofrenia"

El Hospital Universitario de Salamanca, con el doctor Ángel Luis Montejo a la cabeza, co-lidera un estudio internacional sobre un nuevo medicamento en fase de investigación que busca mejorar los síntomas al administrarse  de forma conjunta con el antipsicótico.

El doctor Ángel Luis Montejo explica en una entrevista con TRIBUNA, la situación actual en el campo del estudio la esquizofrenia, en el que el Hospital Universitario de Salamanca comparte liderato investigando sobre un nuevo medicamento que podría mejorar los síntomas de la enfermedad.

 

Como experto, ¿es suficiente el tratamiento actual de  esquizofrenia en España?

 

Teniendo en cuenta que la esquizofrenia es una enfermedad mental que afecta al 1% de la población y que un tercio de los afectados está sin diagnosticar, podemos decir que aún hay mucho margen de mejora en el abordaje de esta enfermedad, no solo en España sino en todo el mundo. Además, se estima que sólo un tercio de los pacientes diagnosticados está bien tratado. El tratamiento de la esquizofrenia se basa en la administración de fármacos antipsicóticos y en las terapias psicosociales, pero no siempre se logra controlar bien los síntomas con los psicofármacos actuales por diferentes motivos, por lo que este sería otro aspecto a tener en cuenta.

 

¿Qué aspectos habría, en su opinión, que mejorar respecto al abordaje de esta enfermedad?

 

En primer lugar el diagnóstico precoz pues en la esquizofrenia, como en el resto de las enfermedades mentales, es fundamental la intervención temprana para prestar el apoyo necesario y conseguir mejorar la calidad de vida de los enfermos y sus familiares. El abandono total o parcial de la medicación es otro problema destacable, ya que casi el 40% de los pacientes abandona el tratamiento antipsicótico durante el primer año, y el 75% lo hace durante el segundo, sufriendo una recaída de la enfermedad entre los 6 y los 24 meses después de la supresión de los fármacos.

 

Por último, y como decía antes, aunque existen tratamientos que ayudan, habría que mejorar el control de los síntomas de la enfermedad. Actualmente, pacientes con síntomas positivos controlados de forma subóptima (esto es, aquellos que no están todo lo bien controlados que deberían), son motivo de interés en investigación. Y es que, aunque los antipsicóticos de nueva generación contribuyen en la mejora clínica de estos pacientes es importante resaltar que un gran porcentaje de pacientes en seguimiento ambulatorio sigue precisando ayuda con la sintomatología psicótica y en la realización de actividades en la vida diaria.

 

¿Y cómo podría mejorarse el control de estos pacientes con síntomas subóptimos?

 

Con nuevos estudios y tratamientos, o combinaciones de tratamientos que permitan mantener controlados síntomas tales como las ideas delirantes o las alucinaciones auditivas, que es lo que nosotros llamamos síntomas positivos de la enfermedad y que, hoy en día, no se logran controlar del todo en algunos casos. Se investiga si nuevas moléculas, añadidas al tratamiento habitual, pueden mantener bajo control estos síntomas propios de la enfermedad.

 

¿Qué hay actualmente en investigación en esquizofrenia?

 

La principal investigación es la de nuevos psicofármacos, ya que conocemos cada día mejor los mecanismos neuroquímicos alterados en la enfermedad gracias a los nuevos avances genéticos, farmacológicos y técnicos.

 

¿Hay actualmente en marcha algún estudio al respecto?

 

Ahora mismo se está desarrollando un estudio a nivel internacional (y en el que participan varios hospitales españoles) que está intentando averiguar si un medicamento en fase de investigación mejora los síntomas de la esquizofrenia cuando éste se administra de forma conjunta con el antipsicótico habitual.

 

¿Cuál es el objetivo del mismo?

 

El nuevo medicamento ha superado ya las fases de investigación previa en animales, voluntarios sanos y muestras pequeñas de pacientes. Lo que ahora se busca es generalizar los resultados en muestras más amplias de pacientes. Se trata de un estudio fase III, multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de 12 semanas de duración, que trata de evaluar la eficacia y seguridad de este nuevo medicamento en pacientes con esquizofrenia con síntomas mal controlados, que ya están tratados con un antipsicótico habitual y a los que se seguirá durante un periodo de tratamiento de 40 semanas.

 

En él participan 7 hospitales españoles, entre ellos el Gregorio Marañón de Madrid y el Hospital de Salamanca, y en este momento se está en fase de reclutamiento de pacientes.

 

¿Qué requisitos deben cumplir los pacientes que quieran participar?

 

Deben estar diagnosticados de esquizofrenia, tener 18 años o más, estar tomando en la actualidad un antipsicótico, contar con un cuidador responsable que pueda ayudar al paciente con el estudio y residir en Madrid o Salamanca.

 

¿Dónde tendrían que dirigirse?

 

El estudio está reclutando pacientes actualmente en el Hospital Universitario de Salamanca (Centro de Salud La Alamedilla) o al Hospital Gregorio Marañón de Madrid  con el Dr. Celso Arango.