“Buscaremos ubicaciones concretas para que la fiesta llegue a todos los barrios”

 
luis ibáñez


CiprianoGonzález. Alcalde de béjar
¿Se han cumplido las expectativas de participación en estas fiestas?
Se han superado con creces, afortunadamente, todas las expectativas que teníamos previstas en el equipo de Gobierno para las fiestas de 2010. Y eso ha sido así, primero porque el Área de Ciudadanía ha sabido pulsar perfectamente el interés de nuestros jóvenes y de las personas que están interesadas en disfrutar de las fiestas, y segundo porque estamos empezando a percibir que cuando las cosas se hacen bien, a los ciudadanos de Béjar les gusta ser activos en las fiestas. Por eso nos sentimos muy satisfechos por el nivel de participación en todos los actos.

¿Ha influido la coyuntura de crisis económica en relación a la calidad de los espectáculos?
La crisis no sólo es para los ayuntamientos, sino también para los grupos y para las empresas que se dedican a estos menesteres. Por lo tanto yo creo que el mismo dinero, la misma cuantía, que en el año 2009 ha permitido traer un nivel mucho más variado y de mayor calidad que en la edición anterior. Eso se está mostrando fundamentalmente en la participación de la gente, tanto en los espectáculos del teatro Cervantes como en los de calle, en la plaza de Santa Teresa. Nosotros creemos que están muy bien administrados los recursos económicos en relación a la calidad-precio.

¿Se ha acertado con la reubicación de las fiestas?
Si por algo se ha caracterizado mi equipo de Gobierno es precisamente por haber acertado 100 por 100 con la reubicación de las fiestas. Nosotros, desde el primer momento nos dimos cuenta de que las fiestas tenían que estar en un lugar céntrico, identificado por todos los que vinieran a Béjar, tanto residentes como visitantes, y que además no entorpeciera de manera extraordinaria la vida cotidiana durante los días que dure. Creo que todo eso se ha conseguido haciendo coincidir el espacio escénico fundamental de las fiestas en La Corredera, entre el parque y Zúñiga Rodríguez, y la Plaza Mayor, calle Mayor, y teatro Cervantes. Espero que en años venideros podamos disponer de otros espacios en otros lugares de nuestra ciudad para que puedan disfrutar de ellos el resto de los barrios. Creo que tenemos que estudiar esta posibilidad, de manera razonable y razonada, y confío que en años venideros podríamos hacer otra introducción, quizás no en los mismos días de las fiestas, pero se podrían ir buscando ubicaciones concretas para que esas actividades se hagan en los lugares donde mejor se acomoden, y donde mejor repartan el trabajo para los comercios, las tiendas, los restaurantes y los bares de nuestra ciudad.

¿Se podrían definir éstas como unas fiestas intergeneracionales?
Estoy convencido de que sí. No hay nada mejor que salir a la calle y hablar con la gente. Yo que soy un ciudadano más, y cuando salgo por la calle y hablo con los hosteleros de los bares, con los de la discoteca, o con los de las casetas, veo y palpo que el espectáculo de la verbena con la orquesta Diamante ha sido intergeneracional sin ninguna duda. Efecto Mariposa, por supuesto. Bastaba pasarse por allí para ver qué tipo de público era el que estaba, o pasearse por las jaimas o por el parque para ver el ambiente. La Plaza Mayor durante el pregón de las fiestas estuvo abarrotada con miles de personas, con el colorido de todas las peñas, y con gente de todas las edades. La gran afluencia de público a los espectáculos en el teatro Cervantes con el Ballet de México, el Nacional del Ejército Cosaco, o con la Revista que se tuvo que colgar el cartel de aforo completo, queda suficientemente demostrado la gran variedad. A aquellos que les guste un determinado estilo de música tienen unos momentos; a los que les guste otro, tienen otros; a los que les guste bailar, pueden hacerlo; a los que les guste compartir con los amigos una tertulia, también; y en definitiva, son unas fiestas que se pueden calificar de muy participativas y muy variadas.

Valoración final de estas fiestas.

Muy satisfactoria. Lo más importante que nosotros buscábamos era conseguir que la gente tuviera un punto de encuentro en el que divertirse, en el que pudiera pasárselo bien, en el que pudiera gastar su tiempo de una manera razonable compartiéndolo con amigos, con familiares, con vecinos y con compañeros; y creo que, viendo cómo están todos los espectáculos y viendo cómo están todos los recintos donde se celebran las actividades festivas, creo que está conseguido. Mi mayor satisfacción es haber contribuido a ayudar a descubrir a los bejaranos que mejor que ser espectadores de sus fiestas es ser actores de las mismas. Y esto, si se consolida a corto plazo, será algo definitivo independientemente de cualquier otra razón.