Buscan en el extranjero a los niños desaparecidos en Córdoba

El juez ya ha dado la orden a la Interpol, que se encargará de difundir las fotos de Ruth y José
El juez José Luis Rodríguez Laín, que instruye diligencias en el caso de los dos niños desaparecidos en Córdoba desde hace más de dos meses, ha ordenado activar el código de búsqueda internacional de los menores a través de la Organización Internacional de Policía Criminal (ICPO-Interpol). Así lo han confirmado a Europa Press fuentes judiciales, de modo que dicha organización se encargará de difundir las fotos de Ruth Bretón, de seis años, y José Bretón, de dos años, aunque por el momento aún no aparecen publicadas en la web de Interpol.

Al respecto, el abogado del padre de los niños, José María Sánchez de Puerta, considera que si se produce la búsqueda internacional "será porque quizá la Policía piensa que los hijos están vivos" y se ha mostrado sorprendido por dicha orden después de más de dos meses desde que tuvo lugar la supuesta desaparición de los menores en el Parque Cruz Conde de Córdoba, según informa este miércoles la prensa provincial.

En este sentido, asegura el letrado que "siempre" ha dicho que se ha "perdido tiempo buscando a dos niños muertos en la parcela, en lugar de buscarlos vivos fuera de la finca y, quizá, fuera de España". Además, ha informado de que a su cliente, José Bretón, le van a realizar más pruebas médicas, tras los informes psiquiátricos que en estos momentos posee el juez y cuyos resultados no han trascendido por estar el caso bajo secreto de sumario.

Mientras, el padre de los dos niños desaparecidos ha escrito una carta en la que manifiesta su plena disposición a colaborar para que se encuentre a sus hijos, los cuales, según su versión, desaparecieron cuando estaba con ellos el pasado 8 de octubre en el Parque Cruz Conde.

En declaraciones a Europa Press, el abogado de Bretón ha explicado que en dicha carta, dirigida a él y cuyo contenido le ha autorizado a difundir su cliente, el padre de los niños dice que "ha sido muy feliz con su mujer", de la que estaba en proceso de separación cuando desaparecieron los menores, y que "lo único que él quiere es que aparezcan los niños".

Para que se haga posible ese objetivo, Bretón, quien permanece ingresado en el Centro Penitenciario de Alcolea (Córdoba) desde el 21 de octubre, imputado de un delito de detención ilegal cualificada por desaparición de menores y por otro de simulación de delito, afirma en la misiva a su abogado que "él pondrá todos los medios necesarios para ayudar a buscar y a encontrar a los niños".

Búsquedas sin éxito
Esta carta de Bretón se ha dado a conocer después de que el pasado 2 de diciembre la Unidad de Delincuencia Especializada de Violencia (UDEV) de la Policía Nacional realizara, sin éxito, la búsqueda de pistas de los dos niños desaparecidos en Córdoba, registrando para ello pozos, alcantarillas y colectores de aguas residuales entre el río Guadalquivir y el Parque Cruz Conde, donde el padre de los pequeños dijo que los perdió de vista, así como cerca de la parcela de los abuelos paternos, donde los niños estuvieron la tarde de la desaparición, que se ha rastreado en diversas ocasiones, al igual que los alrededores de la misma, varias graveras y el río Guadalquivir, en todos los casos sin resultados sobre el paradero de los menores.

Entre tanto, el titular del Juzgado de Instrucción número cuatro de Córdoba, José Luis Rodríguez Laín, que instruye diligencias por este caso, volvió a decretar el pasado 29 de noviembre, como ya hizo al inicio del procedimiento, el secreto del sumario, tras recibir los resultados de la reconstrucción de los hechos sobre el día de la desaparición de los menores y los informes psiquiátricos sobre José Bretón, quien siempre ha mantenido su declaración de inocencia y la creencia de que alguien se llevó a sus hijos.

Por su parte, la familia materna está personada en la causa abierta por el Juzgado de Instrucción número 4, mientras que familiares paternos de los pequeños han ratificado ante el juez la versión de los hechos que defiende el padre sobre la desaparición y creen que Ruth y José están vivos.