Bruselas garantiza que España mantendrá los fondos de la PAC y verá recogidos sus intereses

Arias Cañete traslada al comisario la "gran preocupación" por cuestiones como las hectáreas elegibles en este sistema

El comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, ha garantizado que España mantendrá la aportación financiera para ayudas directas que recibe de la Política Agraria Común (PAC) y ha defendido que los intereses españoles "están definidos" en la reforma propuesta por Bruselas.

"España es el único gran país de Europa occidental que no va a sufrir una reducción de la aportación financiera en pagos directos", afirmó Ciolos en una rueda de prensa conjunta con el ministro español del ramo, Miguel Arias Cañete, con quien se ha entrevistado para analizar la reforma de la PAC.

Arias Cañete ha destacado que abordará el debate de la reforma con "espíritu constructivo", aunque ha subrayado la importancia de contar con un presupuesto "importante".

Entre los temas que generan una "gran preocupación" en España, el ministro destacó que el número de hectáreas elegibles en el nuevo sistema de ayudas y el 'reverdecimiento' plantean un "enorme problema" por la diversidad productiva del sector agrario español, que, según advirtió, "hace muy difícil homogeneizar las ayudas y exige una enorme flexibilidad".

Así, indicó que, en la distribución por hectáreas, las ayudas podrían ser "sustancialmente" menores. "Con los mecanismos actuales, no disponemos de flexibilidad suficiente para que se mantengan las ayudas", dijo el ministro, quien alertó de que si se produce una "fuerte redistribución" podría llevar a muchos sectores a no ser económicamente rentables y al abandono de los cultivos.

A este respecto, Ciolos defendió que se dotará de flexibilidad a los Estados miembro para establecer los criterios de pago. "El Gobierno español tendrá que decidir los criterios a aplicar, ya sean administrativos, económicos o agronómicos", apuntó.

El ministro subrayó la importancia de estas ayudas apuntando que representan el 27% de la renta agraria bruta, un porcentaje que se eleva al 40% o el 45% si se excluye al sector de frutas y hortalizas, que no recibe pagos directos.

También abogó por trabajar en medidas que permitan mejorar la posición de los agricultores en la participación en el valor añadido de la cadena y por una modificación en las reglas de competencia similares a las autorizadas para el sector lácteo.

En esta línea, Ciolos avanzó que se reforzará el papel que desempeñan las organizaciones de productores y defendió la importancia de que los agricultores estén organizados para planificar su producción en función de la demanda y conseguir mejores precios.

En relación con el acuerdo agrícola con Marruecos, se mostró dispuesto a estudiar una mejora del sistema de cálculo de los precios de entrada para que sea "más eficaz y eficiente".

Preguntado acerca del apremio de las organizaciones agrarias para que el Gobierno comience a implicarse en la reforma de la PAC, Arias Cañete recalcó que las valoraciones sobre los perjuicios de la reforma "hay que hacerlas cuando termine el proceso" de negociación.

"Ahora hay que trabajar por obtener el mejor resultado posible para España", dijo, antes de subrayar que las "soluciones numantinas no conducen a nada".