Brillante partido de Perfumerías Avenida que cae víctima de un escarnio en Estambul

Quigley intenta lanzar ante la defensa de Avenida (Fotos: Fenerbahçe B.)

Para la estadística y la clasificación quedará que Perfumerías Avenida cayó ante Fenerbahçe, 64-59, pero para cualquiera que viera el partido queda la sensación de que el equipo salmantino sufrió un escarnio en Estambul que no hizo justicia a su tremendo esfuerzo. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

64 FENERBAHÇE (18+14+15+17): B. Vardali (3), Q. Hollinsworth (7), J. Lavender (18), M. Coleman (8), A. Quigley (9) -cinco inicial-, O. Cakir (2), G. Dogan (0), K. Nacickaite (4), A. Verameyenka (6).

 

59 PERFUMERÍAS AVENIDA (17+16+16+10): Leo Rodríguez (2), Silvia Domínguez (12), Ewelyna Kobryn (2), Gabriela Marginean (14), A. Ndour (14) -cinco inicial-, Kristine Vitola (7), Jacki Gemelos (8), Vanessa Gidden (0).

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 12 de la Euroliga Femenina disputado en el Ulker Arena.

Francisco de Quevedo, ilustre de nuestras letras, habría puesto su pluma a mil si hubiera tenido que narrar sobre el papel lo que vivió Perfumerías Avenida en Estambul. Maestro del escarnio, de la burla cruel que se utiliza para despreciar a alguien, seguro que podría haberse inspirado en quienes dirigieron el duelo entre el equipo salmantino y el otomano. 

 

Un partido que pudo caer de cualquier lado, jugado de poder a poder, con aciertos y errores -un poco más de tino bajo el aro podría haber bastado-, pero en el que las de Alberto Miranda se vieron coartadas desde el pitido inicial por las directrices de los jueces que se acentuaron hasta el sonrojo en los últimos instantes. ¿Hubiera ganado el equipo salmantino de no ser por ellos? Quizás no, pero la sensación de que era imposible por ellos pesó demasiado. 

 

Los primeros 20 minutos que firmó Perfumerías Avenida en el Ulker Arena tuvieron un enorme mérito. No fueron perfectos porque se cometieron algunos errores fruto de la velocidad a la que se intentó jugar pero sí estuvieron cerca porque el equipo salmantino no se arrugó ni un solo minuto ante su rival y jugó con una tremenda intensidad defensiva y la resolución necesaria en ataque cuando enfrente está uno de los mejores defensores del campeonato.

 

Dejar en 14 puntos a Fenerbahçe en un cuarto, como sucedió en el segundo, no es fácil. Perfumerías Avenida forzó malos tiros de su rival e incluso no le dejó lanzar, acumulando hasta seis robos en esa primera mitad, y todo pese a que su juego se vio coartado por un arbitraje que superó durante muchos momentos lo casero hasta provocar el sonrojo.

 

Perfumerías Avenida comenzó metido en partido desde el minuto uno, aunque en estos primeros instantes le costó más frenar el ataque de Fenerbahçe y encima se vio pronto con una jugadora, Marginean, con dos faltas. Un problema porque además la rotación se había visto recortada con la decisión de dar descanso a Alana Beard, tocada en una rodilla después de un golpe el pasado sábado.

 

Lavender era la que más problemas daba porque es una jugadora capaz de hacer daño por dentro y también con lanzamientos de media distancia, pero Miranda movió a sus interiores para mejorar las prestaciones atrás y además en ataque apareció una Ndour que con ocho puntos elevó al equipo hasta los 14 y empató el partido.

 

Vardali ataca ante la defensa de Silvia Domínguez 

 

El técnico del equipo salmantino sorprendió situando a tres jugadoras grandes en pista, con Ndour al tres, y Fenerbahçe tuvo problemas sobre todo en ataque. Había que cortar las vías hacia la zona de poste bajo, donde las locales podían hacer mucho daño, y se logró. Perfumerías Avenida cerraba el rebote, corría siempre que podía para evitar la defensa estática y movìa el balón con inteligencia. Miranda solicitó tiempo muerto con 28-24 para evitar que el tirón local fuera a más y la respuesta de sus jugadoras fue perfecta.

 

Siguió la presión sobre quienes subían el balón y de haber sido sancionadas las faltas de las que fueron víctimas las de azul -flagrantes un par de ellas sobre Gemelos-, igual podrían haber abierto una pequeña brecha. Así las diferencias se mantuvieron en mínimas pero con Avenida por delante al descanso, 32-33. 

 

El que esperara a un Fenerbahçe mucho más agresivo en el segundo tiempo acertó pero igual lo que no se esperaba es que las salmantinas mantuvieran esa seriedad atrás y además dieran un paso al frente en ataque. Aumentaron las prestaciones ofensivas de las turcas pero al mismo nivel estuvieron los de las jugadoras del equipo charro. A los puntos de Quigley y Lavender respondían Silvia Domínguez y Ndour. A los puntos de Fenerbahçe, triples de la capitana y Marginean. Igualdad máxima aunque en la penúltima jugada, con una falta en ataque inverosímil pitada a Vitola, Avenida tuvo el aviso de lo que le esperaba en los diez últimos minutos que afrontó dos arriba el equipo salmantino, 47-49.

 

Gemelos frente a Nacickaite

 

El esfuerzo tremendo el realizado con diez minutos para intentar rematar el milagro. Un mundo teniendo en cuenta que el desgaste y la presión eran totalmente para Avenida que además sabía que, ante cualquier duda, el juez iba a dirimir a favor de las locales -tremendo ver salir al contraataque a las jugadoras empujadas sin pudor por las locales-,. Se notaba el cansancio en lanzamientos cómodos bajo el aro que se le escapaban al varias jugadoras del equipo. Aun así se aguantó bien el primer apretón de Fenerbahçe empatando a 51 tras un canastón tras rebote de Ndour a seis del final. 

 

Y en ese tramo final, en los dos últimos minutos a los que se entró con empate, llegó la exhibición. Una demostración de que si se pide que en la Euroliga estén los mejores equipos, también estén los mejores árbitros.

 

Tremendos los últimos 120 segundos con faltas contra las azules -pedir control absoluto a mil revoluciones por minuto en ese momento es casi imposible-, para mandar al tiro libre a las mejores tiradoras locales, anulando una canasta a Gemelos que ponía el empate a 59 por un acompañamiento increíble y que, en resumen, pusieron en bandeja lo que habían buscado desde el minuto uno. El triunfo a un equipo que podía haber ganado igual, o no, pero que no necesita manos de más para lograrlo.

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