Borrego y García Sierra rendirán cuentas en el juzgado sobre el pago de cenas y comidas con fondos públicos

Borrego, García Sierra y sus respectivos abogados, en su última visita a los juzgados.

Admitida a trámite una denuncia contra el exdirector de Fomento y el vicepresidente de la Diputación de Salamanca por el presunto uso indebido de los anticipos de caja para pagar cenas y comidas. Ambos han sido citados el día 24 de abril para declarar.

Uno cargó facturas de sus cenas y comidas en fines de semana a fondos públicos. Y el otro, su superior político, le dio el visto bueno a muchos de esos gastos. Este es el motivo por el que el exdirector de Fomento (apartado pero no cesado), Manuel Borrego, y el vicepresidente de la Diputación, Carlos García Sierra, tendrán que acudir a los Juzgados de Salamanca para dar explicaciones sobre el escándalo de los anticipos de caja fija, los fondos de carácter público de los que la persona más señaladas en la trama de contratos irregulares de la Diputación dispuso sin control alguno por parte de sus superiores. Un comportamiento que ha sido objeto de denuncia y que ahora llega a los juzgados.

 

Según ha podido saber TRIBUNA, la denuncia, formulada por el PSOE salmantino, ha sido admitida y se han iniciado las diligencias. La primera consecuencia, que tanto Manuel Borrego como Carlos García Sierra han sido citados a declarar sobre el presunto uso indebido de fondos públicos. La cita, el próximo día 24 de abril a partir de las 9.30 horas.

 

En sede judicial tendrá que explicar el uso que el exdirector hizo de una caja de 3.000 euros anuales de fondos públicos prevista para el área de Fomento y de la que dispuso sin control. Como ya ha informado este medio, Borrego pasó para la justificación de estos gastos tiquets de restaurantes y bares con consumiciones en viernes tarde-noche, sábados y domingos por valor de 3.200 euros; a los que añadió otros gastos como peajes, repostajes, tiquets de bus urbano o compras de bricolaje hasta los 7.000 euros en cuatro años; y dispuso para sí durante años de hasta 1.600 euros por ejercicio que retiró en metálico cerca de la mitad de los 3.000 euros anuales de los anticipos de caja fija.

 

Todo ello se produjo sin que funcionaran los sistemas de control y fiscalización; y cuando lo hicieron, no fue suficiente para evitarlo. Así, García Sierra dio el visto bueno a muchos de los tiquets de comidas y cenas en fin de semana, y también de consumiciones en restaurantes y bares que, según la normativa, no correspondía pagar con cargo a la caja fija (prevista para pequeños gastos) y que Borrego incluyó para justificar el dispendio de los fondos. En tres ocasiones los interventores de la Diputación pusieron reparos a estas prácticas, reparos que fueron levantados por responsables políticos que aprobaban finalmente el gasto y el pago de estas facturas.

 

Ahora habrá que ver si este caso no complica la situación de Borrego y García Sierra, inmersos también en el caso de los contratos irregulares de obras en la Diputación, un presunto fraude de 12 millones de euros con los que se habría favorecido a cinco empresas que se habrían llevado un número importante de contratos. Ambos han declarado ya ante el titular del Juzgado de Instrucción número uno por este asunto.