Borrego y García Sierra: indemnes por la 'trama Diputación' un año después

Imágenes de Manuel Borrego y García Sierra el día de sus declaraciones como imputados. Fotos: F. Oliva

Los dos personajes clave en el caso de los contratos irregulares de obras de la Diputación hablaron hace un año, pero nada ha cambiado. El vicepresidente lleva más de un año imputado y ha revalidado cargo, y el funcionario mantiene su puesto por decisión del presidente.

La 'trama Diputación', el caso de corrupción que afecta a la institución provincial, tiene dos protagonistas indiscutibles. Se trata del vicepresidente de La Salina y el jefe de Fomento, los dos máximos responsables del área en la que, durante años, se firmaron decenas de contratos bajo sospecha en los que una serie de empresas recibieron presunto trato de favor para adjudicarse obras por varios millones de euros. El escándalo explotó una tarde de viernes, el 21 de noviembre de 2014; se puede recordar en este vídeo la intervención en la que el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, admitió el caso.

 

Según las primeras estimaciones, cinco empresas que se habrían beneficiado de concesiones por unos 12 millones de euros que se prepararon para que siempre se las llevaran las mismas empresas. Y en eso jugaron un papel fundamental, para bien o para mal, el vicepresidente de la Diputación, Carlos García Sierra, y el responsable de Fomento, un alto funcionario que ocupa el puesto por libre designación, Manuel Borrego. Ambos declararon ahora hace un año por sus implicaciones en este caso, que al margen de la posible comisión de delitos, les toca totalmente de lleno.

 

 

EL VICEPRESIDENTE

 

Carlos García Sierra se sentó aquel 21 de noviembre de 2014 junto a Javier Iglesias para anunciar que habían 'descubierto' un presunto caso de corrupción. Según la versión 'oficial', había sido él quien, por medio de una investigación, había descubierto los tejemanejes en la contratación de obras. Aquel episodio se vendió como una acción en favor de la transparencia, pero Iglesias hizo aquella concesión por un único motivo: el Grupo Socialista en la Diputación tenía lista una acción judicial para denunciar casos de corrupción en las contrataciones.

 

De hecho, García Sierra puede pasar a la historia como el vicepresidente que no vio ninguna de estas irregularidades. Los contratos sospechosos corresponden al período entre 2007 y 2014 y, en todo este tiempo, una misma persona ha ocupado el área de Fomento: García Sierra. Probablemente por este motivo el vicepresidente, inicialmente citado como testigo, pasó a imputado y tuvo que declarar el 27 de marzo de 2015.

 

En todo este tiempo, García Sierra se presentó a las elecciones en una pequeña localidad y sin encabezar lista, aunque sufrió el rechazo de los vecinos. Un trance obligado porque no podía repetir como miembro del equipo de Gobierno si no obtenía acta de concejal por alguna localidad en las elecciones municipales del pasado mayo. Una vez logrado, Javier Iglesias le renovó la confianza y ha vuelto a ser vicepresidente y responsable de Fomento.

 

 

EL JEFE DE ÁREA

 

En el caso de Manuel Borrego, su declaración se produjo el día 25 de marzo de 2015, hace también un año. Fue la primera vez que tenía que dar la cara desde que, en el momento de 'denunciar' el caso, Javier Iglesias le señaló directamente. En la misma rueda de prensa, el presidente de la Diputación anunció que se apartaba a dos funcionarios, uno de ellos era Borrego. Sin embargo, sólo fue apartado, lo que ha acabado por tener pocas consecuencias para el funcionario en cuestión.

 

La Diputación escogió la fórmula de la atribución temporal de funciones para apartarlo. Se le sacaba de Fomento y se le encomendaron tareas de personal. La realidad fue muy diferente. No estaba destituído y ha conservado puesto y sueldo, incluídos los complementos como jefe de área. Y se ha pasado su primer año de baja hasta que, en diciembre, se incorporó. Fuentes consultadas por TRIBUNA aseguran que su atribución de funciones es meramente cosmética, aunque acude con normalidad.

 

 

LAS DECLARACIONES

 

Ambas se produjeron hace ahora un año. Los días 25 y 27 de marzo de 2015, Borrego y García Sierra, respectivamente, acudieron al juzgado número uno como imputados para declarar sobre este proceso. Eran las primeas diligencias de esta macrocausa que resultó de agrupar todas las denuncias y la decisión de personarse de partidos e instituciones.

 

Nada se ha sabido del contenido de sus declaraciones, aunque deberían haber arrojado luz sobre el papel y responsabilidad de cada una de las partes en esta presunta trama de corrupción. Saber si Manuel Borrego es responsable de las concesiones irregulares y si se benefició del trato de favor a determinadas empresas; si García Sierra se enteró al investigar las adjudicaciones sospechosas y dterminar su responsabilidad como superior político del exdirector de Fomento porque todos los contratos de los que ahora duda pasaron durante casi ocho años por sus manos; y por último si las empresas reconocen o no trato preferente y en qué condiciones.