Bonilla: “Dudo que Mario pueda competir normal en las tres primeras semanas de Liga”

LESIONADO. “El jugador ha llegado con una lesión en el tobillo que repercute en el gemelo y hay que cuidarle para que no derive en una rotura”, asegura
D. G.

La pretemporada de la UDS no ha sido convulsa en cuanto a lesiones, por fortuna. Pero la primera duda seria de cara al partido del domingo contra el Córdoba tiene nombre y apellido. Mario Rosas tiene complicado poder competir al máximo nivel en el primer partido de Liga. De hecho, según el preparador físico Luis Bonilla, es probable que no pueda estar al cien por cien hasta dentro de un par de semanas.
“Dudo mucho que pueda competir normal en las dos o tres primeras semanas de Liga. Es un jugador que ha llegado con una lesión en el tobillo que le repercute al gemelo y hay que protegerle para que no derive en algo más grave, como una rotura”, señala Bonilla. Mario se retiró del encuentro frente al Ciudad Rodrigo por lo que parecía una torcedura, pero lo cierto es que las molestias no remiten y el centrocampista aún no ha vuelto con el grupo. Durante esta semana se le intentará introducir con el grupo, pero es complicado que pueda estar disponible para el debut liguero.

El responsable de la parcela deportiva entiende que más de un jugador llega justo en lo referido a la preparación física al inicio de la competición: “El grupo que inició la pretemporada llega bien, en buena forma, pero los que han ido incorporándose después, sobre todo los últimos fichajes, van a llegar muy justitos”, argumenta. Eso sí, Bonilla prefiere no poner fechas al tope físico de la plantilla: “Yo no creo en los picos de forma, sino en un mínimo constante. Pero creo que los dos o tres primeros partidos de Liga nos van a servir para alcanzar un nivel óptimo”, afirma, al tiempo que añade: “El físico tiene que ver con el juego. El día del Rayo parecimos superiores físicamente porque en realidad fuimos superiores con el balón. Y el otro día, en la primera parte contra el Racing, sucedió algo parecido”.

Lo que sí supone una buena noticia es que en la pretemporada no ha habido lesionados de larga duración, a excepción de Toti, que ni siquiera la comenzó por su operación en el mes de junio: “El objetivo de la pretemporada pasa por saber jugar con las cargas de trabajo para que no haya lesionados. Hemos tenido suerte de que no haya caído ninguno y se llega bien al final”, comenta.