Boda, los eventos del verano

Tienes que elegir el look justo para los eventos de verano.

Cuando nos llega un sobre con una tarjetita que anuncia la boda de una amigo/a o primo/a, generalmente en los meses de julio o agosto, lo primero que se nos viene a la cabeza es el calor que vamos a pasar y, lo segundo, qué vamos a ponernos ese día.

Sea de noche o de día, en una boda de verano lo que debes considerar antes que nada es la temperatura, tu comodidad y, sumado a estos dos factores, el estilo.

A continuación te ofrecemos algunos consejos acerca de cómo vestirte para una boda de verano, con un look apropiado y a prueba de calor.

A la hora de escoger un vestido, se debería optar las telas ligeras como gasas, tules o sedas. En cuanto a los colores, apuesta por los neutros más claros, como la gama de los beige y los tonos piel, que tanto se llevan esta temporada, y también a los pasteles. El negro también es un color bastante versátil, mientras el blanco se reserva para la novia. Si eres atrevida, dale una oportunidad a los estampados y a los tonos vibrantes, que están muy de moda este verano: naranjas, verde manzana, azules eléctricos...

Las invitadas pueden ir de corto tanto de día como de noche, pero el largo se reserva sólo para la noche o en determinadas bodas en las que la etiqueta requiere vestir de gala. Aprovecha esta temporada para lucir tus hombros y tus brazos, que en el verano suelen estar bronceados, y atrévete con los escotes tipo strapless y halter o con los breteles infinitos tipo espagueti. Usa una manga corta sólo si no te queda otra opción, ya que con el calor y la multitud, unido a los bailes, es muy probable que termines con manchas de sudor en el área de las axilas. Si la invitación no especifica de que debes vestirse de largo, escoge un vestido por encima de la rodilla.

Procura mantener los accesorios al mínimo. Una regla que nunca falla con las joyas es que éstas sean pocas y buenas. Mejor prescindir del reloj y apostar por unos buenos pendientes y una pulsera. Los brillantes nunca pasan de moda y son discretos y vistosos. Si la boda es de día, puedes aprovechar para lucir una capelina que te proteja del sol. También puedes llevar una pashmina ligera por si refresca y, en las manos, no puede faltar un bolsito tipo clutch.

Es importante saber que ir a la última no siempre significa gastar mucho dinero. Ahora estamos en plena temporada de rebajas y, buscando bien, se pueden encontrar vestidos muy monos a un precio genial.