Blanco aumenta, sin fecha, el retraso en la ejecución de infraestructuras

Demora de las obras de “al menos” un año. El recorte de la inversión en obras públicas de 6.400 millones en dos años en España obliga, incluso, a anular contratos en vigor.
A.R.L. / agencias

La electrificación de la línea ferroviaria que unirá la provincia de Salamanca con Medina del Campo (Valladolid) como etapa intermedia para desembocar en Madrid por alta velocidad, el enlace directo con la capital de España a través de Ávila, como una segunda alternativa, y el tramo viario Fuentes de Oñoro-frontera con Portugal (conexión con IP-5) de la Autovía A-62, seguirán durmiendo el sueño de los justos tras el anuncio del ministro de Fomento, José Blanco, del recorte de la inversión en obras públicas de 6.400 millones (en 2010 y 2011) que obligará a retrasar las ejecuciones “al menos” durante un año.
“Tenemos que reprogramar la mayoría de las inversiones que se están acometiendo y reconsiderando las que no son imprescindibles, de forma que lleguen a posponerse, suspenderse e incluso anularse” algunos contratos en vigor, reconoció el político socialista en el transcurso de la comisión de Fomento del Congreso de los Diputados.
“Es el momento de la racionalidad y la austeridad y nadie debe sentirse excluido de este esfuerzo de responsabilidad con los intereses generales”, añadió.

En este punto, Blanco recordó el gran esfuerzo inversor realizado en infraestructuras en los últimos años. En su opinión, “se estaba exigiendo a España un nivel de dotación de infraestructuras mucho mayor que el de cualquiera de los países más ricos del mundo occidental”. “Y esto ya no es sostenible”, aseguró.

Así, avanzó que a partir de ahora imprimirá un nuevo enfoque a la política de infraestructuras. Esta nueva estrategia supondrá que, antes de construir, “se saque el máximo provecho a las dotaciones existentes”, y que en el momento de construir, se prioricen “aquellas infraestructuras que sean estrictamente necesarias por su aportación a la competitividad de la economía y a la cohesión social”.
“Ya nada volverá a ser como antes”, aseguró Blanco que, no obstante, apostó por no caer en el “victimismo” y aprovechar la coyuntura para introducir medidas, cambios, reformas estructurales, y por apostar por la colaboración del capital privado para reducir el gasto y mejorar la eficiencia en la construcción de obras públicas”, en definitiva “hacer más con menos”.

En este punto, destacó que el “impulso sin precedentes” realizado en infraestructuras de transportes en España duplica al de países europeos vecinos, y ha supuesto que el país sea el primero de la Unión Europea por kilómetros de autovías y uno de los primeros del mundo por kilómetros de AVE. “Pero este nivel de avance no puede mantenerse ante el nuevo contexto económico y financiero”, aseveró.