Bien con peros

PLANTÓ CARA. El Salamanca supo hacer su partido, pero acabó claudicando
D. G. / SEVILLA

En la primera parte, el Salamanca creció al ritmo que lo hacía el partido. De inicio, el equipo unionista espero demasiado atrás a los béticos, pero ante el escaso empuje de éstos, fue aumentando su presencia en el centro del campo, algo que en los primeros minutos no conseguía, y también con balones largos a la línea de mediapuntas, que aprovechaban una y otra vez los espacios entre líneas. Linares era el que quedaba descolgado hacia el centro del campo, buscando la velocidad de Kike, cuya movilidad originaba excesivos nervios en una zaga que acumula casi quinientos partidos en Primera División. Los espacios que servían al ataque unionista fueron ocupados en la segunda parte y el juego ofensivo de la UDS se volvió más previsible. La entrada de Cuéllar le dio más velocidad al ataque, pero lo cierto es que Toti fue el que salió perdiendo, porque le estaba haciendo daño a Fernando Vega y con el cambio de costado decayó su protagonismo hasta que fue sustituido. Luego, el que dejó su sitio a Azkorra fue Linares. Cambios poco imaginativos en cuanto a posiciones: jugador por jugador. Los últimos minutos, de más empuje que orden ofensivo, fueron en vano. El Betis, con muy poco, también le mojó la oreja al Salamanca.