Berkeley pretende devolver la dehesa de Retortillo a sus usos actuales tras la explotación

La Empresa reforestará entre 75 y 100 hectáreas de dehesa en los primeros años del proyecto.

El Plan de Explotación de los yacimientos de uranio de Retortillo y Santidad que ha desarrollado Berkeley Minera incluye un Plan de Restauración que recuperará los usos actuales de las 236 hectáreas de suelo que se verán afectadas por el proceso extractivo, ha asegurado la empresa.

 

El Plan de Restauración elaborado por Berkeley, que contará con un presupuesto superior a los 13 millones de euros, "potenciará la formación de nuevas dehesas, mediante la revegetación con especies autóctonas". La restauración y rehabilitación del espacio afectado por las actividades mineras se verá facilitado gracias a la utilización en la explotación del método de minería de transferencia, que "permite ir realizando la recuperación del terreno desde el inicio de la explotación, lo que minimiza el tamaño de las escombreras y del resto de las instalaciones", ha apuntado Berkeley.

 

En una primera fase, el material extraído se ubicará en las escombreras permanentes y temporales, que a su vez servirán de pantalla que evite el impacto visual de la explotación. Berkeley ha explicado que esas escombreras se irán remodelando y revegetando simultáneamente a su construcción, para acelerar la integración con el entorno.

 

En una segunda fase, los tramos ya explotados se rellenarán con el material no utilizable extraído de otra zona. Una vez lograda la morfología final de las cortas, se procederá al aporte de la capa superior de suelo vegetal, y a la siembra en todas las superficies. Estas siembras son la primera fase de la revegetación y se usarán para favorecer el establecimiento de la cubierta vegetal. Un año después, se realizará la plantación con las especies y densidades establecidas en el Plan de Restauración para cada una de las zonas a restaurar, con el fin de que la apariencia final de las zonas restauradas sea "similar al de las zonas circundantes".

 

El Plan de Restauración también incluirá, al menos, el compromiso de desarrollar un Proyecto de Recuperación de Hábitats en una zona degradada del entorno de los términos municipales donde se desarrolla el proyecto, preferentemente en terrenos de utilidad pública, ha indicado la empresa.

 

El proyecto de explotación que Berkeley Minera ha desarrollado para el yacimiento Retortillo- Santidad incluye además un Plan Integral de Gestión del Agua, en el que se plantea la reutilización del agua en su mayor parte, trabajando en circuito cerrado. Desde Berkeley han indicado que, en ocasiones, puede ser necesario el aporte de agua procedente del bombeo del río Yeltes, aunque principalmente este aporte "provendrá del frente de trabajo en la mina, de las escorrentías o del tratamiento de aguas ya utilizadas, tratando siempre de maximizar la utilización del agua procedente del desaguado de la mina y de la reutilización frente al de la captación del río".

 

Berkeley ha apuntad que, actualmente, los valores de radiactividad natural de fondo del río son "muy superiores" a los valores medios que tendría en el caso de que los yacimientos no existieran, e incluso superan en algunos meses del año los límites máximos establecidos en la legislación española de contenido de radiactividad en agua potable, a"unque ello no suponga un riesgo para la población o el medio natural circundante".

 

Berkeley ha desarrollado para Retortillo-Santidad "un proyecto riguroso, que cumple con toda la normativa aplicable, tanto desde el punto de vista minero como medioambiental y de protección radiológica y que tiene en cuenta la prevención exhaustiva de todos los riesgos para la salud de las personas y el medio ambiente, tal y como ha sido recogido en la Declaración de Impacto Ambiental, y que garantiza que la explotación no provocará niveles de radiación natural mayores de los ya existentes en la zona, y que como se ha resaltado, son completamente compatibles con el entorno", han asegurado desde la empresa.

 

Berkeley utilizará técnicas especiales para minimizar la producción de polvo y garantizar que las emisiones se sitúen dentro de los límites establecidos por la legislación vigente. Así, por ejemplo, tal y como obliga la Declaración de Impacto Ambiental, "se implementarán sistemas de ventilación y supresión de polvo por extracción y o aspersión de agua para reducir los niveles y se prevén otras medidas correctoras como diseño de las voladuras y control de las mismas para minimizar la producción de polvo, limitación de la velocidad de tránsito de vehículos..."

 

"Las voladuras masivas de las que a veces hablan algunas asociaciones ecologistas se reducen conforme al Plan de Explotación a un máximo de una voladura diaria que precisamente lo que provoca es la posibilidad de minimizar su volumen y por tanto el impacto que otro tipo de voladuras más masivas pudieran provocar", ha explicado Berkeley.

 

"En cuanto al tráfico de camiones, subrayar que los camiones de mina circularán en el recinto de la misma y no van a salir de ella. No se va a construir ninguna circunvalación. Sin embargo, sí que se va a desviar en una longitud de unos 4 kilómetros la carretera SA-322, separándose del trazado actual en unos 500 metros aproximadamente. Una vez que la mina esté en explotación, los camiones que salgan con la producción serán de pequeño tonelaje y serán 4 al mes. Nada que ver tampoco con los cientos de camiones que a veces mencionan algunas asociaciones ecologistas", ha respondido Berkeley.