Berkeley asegura que su proyecto en Salamanca es "riguroso" y "cumple toda la normativa aplicable"

La minera ha emitido un comunicado en el que se defiende de las "acusaciones vertidas por diversas plataformas y asociaciones ecologistas".

La empresa minera Berkeley ha querido defenderse antes las "opiniones y acusaciones" que han recibido por parte de algunas plataformas y asociaciones contrarias al proyecto que está desarrollando en la zona de Retortillo (Salamanca), consistente en la implantación de una explotación de minería de uranio.

 

De este modo, Berkeley ha emitido un cominucado en el que se expresa en los siguientes términos:

 

- Berkeley ha desarrollado para Retortillo-Santidad un proyecto riguroso que cumple con toda la normativa aplicable, tanto desde el punto de vista minero como medioambiental y de protección radiológica y que tiene en cuenta la prevención exhaustiva de todos los eventuales impactos sobre la salud de las personas y el medio ambiente.


- Berkeley rechaza contundentemente todas las acusaciones de actividad especulativa que intentan desvirtuar su actividad, tratando de vincularla con objetivos alejados de lo que es su verdadero propósito: la puesta en marcha de un yacimiento que, aparte de la rentabilidad que revertirá a la empresa, supondrá la generación de importante actividad económica en la región y la creación de riqueza. Berkeley ha invertido hasta la fecha más de 45 millones de euros en los proyectos que desarrolla en España y de aquí a final de año habrá invertido cerca de 50 millones de euros. Son difícilmente compatibles estas inversiones con una actividad especulativa. Además pocas empresas han invertido en Salamanca dicha cantidad en una época de crisis como la actual. Al contrario, la actividad de Berkeley Minera está generando empleo y riqueza en una comarca muy azotada por el desempleo y la falta de oportunidades.


- Las recientes declaraciones emitidas faltan a la verdad cuando aseguran que la reciente Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto minero de Berkeley en Retortillo que ha emitido la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de Junta de Castilla y León es precipitada.


- El proyecto de Ley de Evaluación Medio Ambiental que actualmente se encuentra en tramitación en el Congreso, establece que el plazo máximo para resolver la DIA ,una vez que la documentación esté completa, será de 6 meses. Sin embargo, la emisión de la DIA se produce tras un largo periodo de tramitación de dos años, durante el cual se ha estudiado y analizado concienzudamente el proyecto y se han recogido los comentarios y observaciones de administraciones y grupos ecologistas.


- El proceso para la obtención de la DIA se inició en octubre de 2011 con la presentación del Documento Inicial de Impacto Ambiental conjuntamente con la solicitud de la Concesión de Explotación Retortillo-Santidad. En este proceso se incorporaron al Estudio de Impacto Ambiental y a los planes de Explotación y de Restauración y Clausura las consultas previas de 24 instituciones, municipios implicados, asociaciones y departamentos de la administración incluyendo asociaciones ecologistas, todos los departamentos de la Consejería de Medioambiente, Protección Civil y Consejo de Seguridad Nuclear. En concreto la participación de las asociaciones ecologistas se materializó durante el período de consultas, el de información pública y su participación en la Comisión Territorial de Prevención Ambiental de Salamanca en calidad de miembros de la misma.


- Posteriormente, el Estudio de Impacto Ambiental fue tramitado de manera exhaustiva por la Junta de Castilla y León y enviado a consultas de nuevo a todas las instituciones, asociaciones y departamentos de la administración previamente consultados, los cuales han dado lugar a los pertinentes informes sectoriales, incluyendo el del Consejo de Seguridad Nuclear, que tal y como se detalla en la DIA, estableció que "a efectos de la Declaración de Impacto Ambiental del mencionado proyecto, dicha información es suficiente y adecuada, tanto en lo que respecta al proyecto de explotación minera como al de la planta de concentrados prevista".


- Es por tanto falso afirmar, que la Junta de Castilla y León haya emitido la DIA sin contar con el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).


- Con respecto a las autorizaciones requeridas por el Consejo de Seguridad Nuclear, es necesario resaltar que son dos las autorizaciones que ha de otorgar este organismo:

La primera de ellas es preceptiva para la aprobación de los permisos de explotación y ejecución de planes de restauración y fue emitida de forma favorable por el CSN el pasado 30 de Julio. Este informe favorable del CSN contiene el condicionado preceptivo en materia de protección radiológica, y se ajusta prácticamente de forma literal a lo establecido en el RINR, con lo que Berkeley está plenamente de acuerdo.

La segunda autorización se refiere a la planta de tratamiento de tratamiento como instalación radiactiva, la cual a su vez consta de tres etapas: la autorización previa, la de construcción y la de explotación, estando en estos momentos en el primer paso, es decir en el de la autorización previa.


- En este sentido, el CSN ha resuelto que aún no procede el informe relativo a esta autorización y solicitado la suspensión del mismo, aunque dicha suspensión en el caso de que el proyecto no sufra modificación sustancial, deberá ser hasta que se otorgue la concesión de explotación, cosa con la que Berkeley también está totalmente de acuerdo, ya que el primer requisito a cumplir según el Reglamento sobre Instalaciones Nucleares y Radioactivas (RINR) proviene de la justificación de necesidad de la instalación, que no es otro que la existencia de dicha concesión.

El CSN ha anunciado que la empresa tendrá que proporcionar más información, cosa que es totalmente cierta y la empresa ya está trabajando en ello, aunque tal y como se estipula en el RINR, toda esta información deberá ser requerida en etapas posteriores del licenciamiento, es decir, en el momento en el que se soliciten las autorizaciones de Construcción y Explotación. Evidentemente, Las diversas plataformas y asociaciones ecologistas que han opinado sobre el tema no han hecho un análisis detallado de las diferentes etapas del licenciamiento y del horizonte temporal del mismo, y las prescripciones que se establecen en el RINR y a las que lógicamente tanto el CSN como la empresa deben someterse.


- Berkeley quiere subrayar que los procedimientos de restauración y clausura propuestos en el proyecto y evaluados en la DIA, siguen escrupulosamente la opción preferida para la gestión de residuos de actividades extractivas por la legislación española y también por los organismos internacionales de referencia en materia de protección radiológica, que es el confinamiento de los mismos en las cortas mineras ya explotadas, lo cual además da la oportunidad de realizar la restauración continuada a medida que se efectúa la explotación, y evita la construcción de balsas de estériles, tal y como así se ha previsto en el proyecto.


- En definitiva, parece que algunas plataformas y asociaciones ecologistas, más que estar en contra del proyecto, están en contra de la legislación vigente, de la cuál tanto la Junta de Castilla y León, como el CSN como el promotor, están haciendo un seguimiento escrupuloso.