Benjamín Crespo, ante el juez hoy por querer "patear" a empleados de CONFAES

Benjamín Crespo y Emilio Checa, a su entrada a los juzgados (Foto: Félix Oliva)

El presidente de Aesco e impulsor de la nueva asociación de empresarios está en los juzgados para responder por sus amenazas a personal de CONFAES cuando en julio dio 'portazo' a la confederación sin abonar 340.000 euros que se le reclaman.

El presidente de la asociación de comercio Aesco, Benjamín Crespo, ha acudido esta mañana en los Juzgados de Salamanca para responder por las amenazas que profirió a dos empleados de la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos (CONFAES) a los que trató de intimidar diciéndoles que les iba a "patear", justo cuando su asociación trataba de salir de la confederación. Desde entonces, Crespo se ha convertido en uno de los principales valedores de una nueva asociación de empresarios que cuenta con todas las bendiciones del alcalde de Salamanca, pero ahora tiene que pasar por sede judicial para explicar uno de los capítulos de su salida de CONFAES.

 

Crespo ha llegado poco antes de las diez de la mañana, hora a la que estaba citado; lo ha hecho acompañado del secretario general de Aesco, Emilio Checa, de personal de su asociación y de su asistencia jurídica. También han acudido los amenazados y representantes del anterior comité ejecutivo de CONFAES, ya que fue en las reuniones de los órganos de dirección de la confederación donde se profirieron las amenazas.

 

Según los denunciantes, Crespo dedicó a principios del pasado julio amenazas e insultos a empleados de CONFAES justo cuando pretendía salir airoso de la confederación; sin embargo, esta le va a reclamar más de 340.000 euros que el presidente de la asociación de comercio y su equipo de gestión dejaron pendientes de abonar y que corresponden al uso de instalaciones y servicios que tomaban de la confederación. El propio presidente de Aesco ha llegado a reconocer la deuda.

 

Los hechos se remontan al pasado verano, cuando dos empleados de CONFAES decidieron que fuera la justicia la que decidiera sobre acontecimientos que ocurrieron a principios del pasado mes de julio, cuando Aesco decidió poner tierra de por medio con la confederación dejando atrás una importante deuda que todavía colea. Aquella salida estuvo acompañada de escenas de tensión en la que no faltaron los insultos y amenazas a empleados de la confederación de empresarios en la sede de la plaza de San Román y también ante los órganos directivos de la organización. Así lo denuncia el personal de Confaes consultado por este medio y también lo atestigua la primera denuncia al respecto.

 

La demanda fue presentada en octubre por dos empleados de CONFAES, el secretario general Bernabé Cascón y el asesor jurídico, Ricardo Andrés, que denuncian las amenazas proferidas por Benjamín Crespo los días 2 y 3 del pasado mes de julio. Según la denuncia, Crespo, que por entonces era tesorero de Confaes y por lo tanto directivo, en el transcurso de una reunión el día 2 de julio rompió de manera airada unos documentos al tiempo que amenazó con agredir físicamente a los dos demandantes, lo que hizo en presencia el propio presidente de Confaes.

 

Las amenazas se repitieron al día siguiente, cuando Crespo acudió a otro encuentro en el que se trataron, entre otras cosas, las advertencias proferidas el día anterior. El presidente de Aesco se reiteró entonces en sus amenazas y dijo a los demandantes que serían pateados si no acataban sus órdenes, que eran contrarias a los acuerdos de los órganos directivos de Confaes de los que el propio Crespo era miembro. Estas expresiones las realizó ante ocho testigos.