BÉJAR. Los últimos derrumbes evidencian la necesidad de una actuación urgente

Ruina. Tras el desplome de una casa en la calle Olleros la noche del 23 de diciembre se sucedieron otros en las vías 28 de septiembre, Mayor y Horno de San Juan.
CARLOS BERMEJO

El temporal de lluvia y viento de la última semana ha puesto de relieve la necesidad de que el Ayuntamiento intervenga de manera urgente en algunos inmuebles de la ciudad, especialmente en el casco antiguo. Tras el derrumbe de una casa en la calle Olleros número 2, frente al teatro Cervantes la noche del pasado 23 de diciembre de 2009, se sucedieron otros desplomes, de menores consecuencias, en la calle 28 de septiembre, en calle Mayor, y en la calle El Horno de San Juan, donde sus inquilinos tuvieron que ser desalojados ante el riesgo de un desplome de su edificio. Días antes se desplomaba otra vivienda en la calle Mateo Hernández que ha mantenido varios días cortado el tráfico en esta zona. Sin olvidar el muro del cine Castilla que cayó en octubre, aplastando una furgoneta.

El alcalde Cipriano González, ha explicado que “durante los días en los que ha durado el temporal, las salidas e intervenciones de los bomberos y de los agentes de servicio de la policía municipal han sido muy numerosos para atender las llamadas que alertaban de desprendimientos en edificios del casco antiguo”.

Uso de los solares
Ahora queda perfilar qué uso se le dará a esos solares una vez que los edificios en ruinas sean derribados y pasen a ser de propiedad municipal. Entre las posibilidades se encuentra que los inmuebles en ruinas que pueblan el casco histórico de la ciudad sean reformados por el Consistorio para acoger viviendas protegidas, destinadas a las personas que requieran ayudas sociales o que se conviertan en zonas comunes como aparcamientos o parques. Tampoco se descarta la posibilidad de construir espacios de reunión o incluso de uso para asociaciones de vecinos.