Béjar celebra San Juan con teatro de la mano del grupo local Puntos Supendidos

La cita esta noche con la cutura será gratis en Béjar gracias a la obra 'Cuento de hadas y duendes'. Al día siguiente, la fiesta tradicional “Arcos de San Juanito”:

 

El grupo teatral bejarano, Puntos Suspendidos, presenta su nueva obra “Cuento de hadas y duendes”.

 

Según comentaron su miembros es “un gran proyecto, que comenzó como una pequeña idea.  Algo que pensábamos muy difícil de conseguir, debido a la cantidad de actores en escena, coordinar la música con la actuación, decorados, vestuario…… y muchísimas cosas más, pero que al final ha sido posible, sobre todo por la ilusión que le hemos puesto para que esto saliese adelante”.

 

La cita teatral al aire libre será hoy, 23 de junio, a las 22:30 horas en el Claustro del Convento San Francisco, y la entrada será gratuita.    

 

Al día siguiente, la fiesta tradicional “Arcos de San Juanito”:

 

El amanecer del día 24 de junio trae consigo griterío de chiquillos, alegres sus ojos y prontas sus manos para alzar hacia el cielo el arco más bonito de Béjar.

 

Los planes trazados jornadas antes se siguen a rajatabla o se introducen mejoras sobre la marcha. Familiares y niños, padres y madres, abuelos y nietos, unen voluntades, trabajan codo a codo. Lo primero, una mesa, trasunto de altar, con su imagen respectiva de San Juan Bautista, llamado ese día cariñosamente por “San Juanito”; luego la estructura de hierro, metal o lo que sea que sirva para sostener la hiedra y el verde, cuanto más frondoso mejor; y, por último, imaginación: profusión de cadenetas de colores, globos, flores, alfombras de flores, panes y uvas, un cordero de verdad, manteles bordados, mantillas, cualquier cosa con tal de llamar la atención del transeúnte.

 

Y, una vez confeccionado el arco a primera hora de la mañana, es hora de que los críos con su cantinela característica de “una pesetita para San Juanito” se lancen a asaltar al transeúnte bandeja o cestillo en mano. Ante la frase petitoria habitual es tradición que el dadivoso ciudadano responda reticente “San Juanito no come” y los niños a coro repliquen “Sí, pero gasta calzones”, consiguiendo la recompensa debida en forma de tintineantes y brillantes monedas, invertidas más tarde, una vez repartidas entre los niños adscritos a cada arco, en chucherías. Un jurado recorre uno por uno cada arco- altar, valorando imaginación y predominio de los elementos naturales, tiempo y simpatía, poniendo una nota numérica.

 

El veredicto se emitirá por la tarde, una vez que los arcos, parte de una arquitectura efímera y volátil, desaparezcan a la hora del almuerzo.