Azul esperanza

TRIUNFO DE ORO. El Salamanca logra tres puntos de enorme valor gracias a un gol de Sarmiento y a la enorme actuación de Biel Ribas. minutos de tensión.
Área 11
Ni los más osados del lugar vaticinaban una victoria de la Unión Deportiva Salamanca en Granada. Sin embargo, el equipo de Pepe Murcia volvió a demostrar que va a más y la victoria ante un equipo que aspira al ascenso debe ser un espaldarazo. Tras una primera parte de idas y venidas, el cuadro charro consiguió adelantarse en el marcador gracias a un cabezazo de Brian Sarmiento tras jugada colectiva. Marcos Márquez pudo sentenciar minutos más tarde pero falló un penalti que él mismo recibió. La actuación de Biel Ribas durante los noventa minutos resultó determinante, sobre todo en el tramo final de la contienda cuando el Granada más apretó.

Tras el susto inicial con la volea de Dani Benítez a pase de Geijo, la UDS calmó la salida efervescente del Granada y trató de incomodar al conjunto de Los Cármenes apoderándose del balón. Sin embargo, la precipitación de los hombres de Pepe Murcia les llevaba a abusar del balón largo en busca de Márquez, la referencia ofensiva de los charros, obviando el juego en el centro del campo. Precisamente una falta sobre el delantero sevillano provocó el primer disparo entre los tres palos de Quique Martín en un libre directo sin consecuencias.

Tras el empuje inicial de ambos, la primera mitad se desarrolló con serenidad, sin un dominador claro del juego, sólo con ocasiones esporádicas de unos y otros que no fueron a mayores. Las más clara de los blanquinegros –ayer de un azul novedoso y que a la postre fue esperanzador–, corrió a cargo de Brian Sarmiento, con un derechazo del rosarino que se marchó por encima del travesaño.

Aun así, fueron los entrenados por Fabri los que más incertidumbre generaron, con Álex Geijo, el máximo artillero de Segunda, como hombre más incisivo. Al filo de la media hora tuvo una muy clara el hispano-suizo que Biel Ribas evitó, y en el minuto 44 pudo adelantar a los rojiblancos tras un pase en profundidad que definió con una desviada vaselina ante la salida del meta balear.

Lo volvió a probar el Pichichi tras el descanso. El Granada salió en tromba y a los escasos segundos Geijo tentó de nuevo a la fortuna con una brillante jugada individual y posterior zurdazo que no encontró la escuadra de Biel. Fabri había arengado a sus pupilos en vestuarios y eso se plasmó en los primeros minutos de la reanudación, con cinco minutos de intenso fútbol. El Salamanca parecía grogui pero lograrían replicar con contundencia los de Pepe Murcia. Héctor Yuste recupera un balón tras una pérdida de Siqueira, se apoya en Quique Martín y el centrocampista de Cartagena, actuando como falso extremo derecho, centra al área para que Marcos Márquez peine el cuero y Brian Sarmiento, ganándole la espalda a Nyom, cabecee al fondo de las mallas. 0-1 y protestas vehementes de los granadinos al considerar que pudo haber falta en la acción sobre Siqueira.

A partir de entonces llegaron los mejores minutos de los salmantinos sobre el césped de Los Cármenes. Reafirmados por el marcador favorable, la UDS pudo ampliar distancias en un cabezazo de Mario Rosas tras pase de Quique López en el 56. Dos minutos más tarde el propio Mario habilitaría en profundidad a Marcos Márquez, que se deshizo de Mensah con un toque suave al que el ghanés no reaccionó y se vio obligado a barrer al delantero visitante en el interior del área. El trencilla catalán no lo dudó y señaló la pena máxima, amonestando previamente al defensa del Granada. El propio delantero sevillano se encargó de ejecutar el penalti, pero con más potencia que puntería, permitiendo que Roberto repeliera el chute con su rodilla.

El fallo afectó anímicamente al Salamanca y dio alas a un tocado Granada, que se recuperó del mazazo de Brian Sarmiento y puso cerco al arco charro. Pero no contaban los de Fabri con la inspiración de Biel Ribas. El arquero de Palma se multiplicó para impedir que los andaluces empataran en el partido, como en el minuto 63 cuando Abel Gómez tuvo una doble oportunidad que Biel despejó con reflejos felinos.

A partir de entonces el Granada se volcó en pos del empate, mientras que el Salamanca se defendió con uñas y dientes, encomendándose a Biel Ribas, el mejor de los charros en la tarde de ayer, para llevarse los tres puntos hacia el Helmántico.