Avenida, al partido sin comer

(Foto: Chema Díez)

Segundo partido de la eliminatoria de 1/16 de final de la Euroliga para Perfumerías Avenida que sabe que su suerte pasa por ganar sí o sí en Würzburg a Kosice después de la derrota cosechada en tierra eslovaca, donde pretende regresar la próxima semana.

Es el momento definitivo. La hora de decidir si Perfumerías Avenida se da una nueva oportunidad en la Euroliga o dice adiós definitivamente a la edición de 2013. En el duelo ante el Good Angels Kosice ya hay un 1-0 a favor del equipo eslovaco tras la victoria del pasado martes así que en Würzburg sólo vale ganar y conseguirlo pasa, principalmente, por no dar tantas facilidades al rival como en el anterior duelo.

 

Fue el propio técnico del equipo salmantino Víctor Lapeña el que resumió la derrota con un contundente “ellas han tenido más hambre”, así que hoy desde la pista y desde la grada la primera gran misión de Perfumerías Avenida y su afición es ‘comerse’ al rival.

 

Hablando en términos baloncestísticos en Kosice se detectaron varios puntos a corregir ante un adversario que aprovecha cada oportunidad y cada fallo que cometen las jugadoras que tienen enfrente. Dar un paso en la intensidad defensiva, principalmente sobre las jugadoras interiores puesto que tanto Pierson como Krivacevic hicieron un daño excesivo, y también proteger el rebote y evitar segundas opciones. Al final la conjura del equipo deja un mensaje claro: si gana Kosice que sea porque es mejor pero no porque tenga más garra.

 

Tras el análisis el discurso de Lapeña es ahora optimista de cara al encuentro y habla de sus sensaciones: “Buenas, muy buenas porque creemos que vamos a mejorar nuestros esfuerzos, porque hemos hablado de cómo podemos ganarles y sobre todo porque sabemos que en nuestra pista somos un equipo realmente difícil de ganar. Todo eso unido más el apoyo de toda la Marea Azul hace que sea un cóctel que nos permite soñar con la victoria ante Kosice”

 

Después de jugar el martes y viajar durante toda la jornada del miércoles habrá que ver cómo se re recuperan físicamente ambas escuadras, en principio sin ninguna ausencia respecto a las jugadoras que disputaron el primer envite.

 

Kosice es uno de esos pocos equipos habituales en Europa que aun no han visitado Würzburg y, por lo tanto aun siendo uno conjunto habituado a jugar con una buena masa de público detrás, no sabe lo que puede ser el pabellón salmantino en un partido caldeado. Intentar hacerles sentir esa presión queda en manos de una afición que a buen seguro no se resigna a despedirse de la Euroliga de nuevo, como el año pasado, en la ronda previa a la final a ocho.