Autobuses escolares de Salamanca, en perfecto estado de revista

La campaña de control se ha efectuado durante la última semana del mes de febrero y el inicio de marzo

Se han realizado 37 operaciones de control y supervisión de vehículos con una única infracción relacionada con la normativa de autorización y no con las condiciones de seguridad. 

Los vehículos destinados al transporte escolar y de menores en la ciudad de Salamanca cumplen los requisitos de seguridad y control previstos por la legislación vigente en la materia.

 

Así se desprende de la campaña especial que la Policía Local de Salamanca ha llevado a cabo en todo el término municipal, durante la semana pasada, en la que, no obstante, se ha detectado una única infracción, aunque relacionada con la normativa de autorización para el transporte escolar y de menores, y no con las condiciones de seguridad del vehículo ni de su conductor.

 

Estas inspecciones de control se han realizando en los colegios o institutos que son estaciones de destino del transporte escolar tanto urbano como interurbano, efectuándose un total de 37 operaciones de control y supervisión de vehículos de transporte de menores.

 

La campaña se ha efectuado en colaboración con la Dirección General de Tráfico, sin perjuicio de la vigilancia normal que se realiza durante todo el año. La verificación del transporte escolar y de menores resulta fundamental en las zonas urbanas, especialmente en determinados lugares donde existe una mayor concentración de colegios.

 

El objetivo de esta iniciativa ha consistido en comprobar que los vehículos dedicados al transporte escolar cumplían con los requisitos sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores que  se recogen en el Real Decreto 443/2001.

 

En estas inspecciones de control, que se han efectuado en los centros docentes de destino de los autobuses escolares, se han supervisado, por un lado, las autorizaciones genérica y especial de cada vehículo, la ITV, el seguro obligatorio y el de responsabilidad civil, el permiso de conducción y la autorización especial de cada conductor, así como su estado físico y la  posible presencia del alcohol en la conducción.

 

También se ha hecho especial hincapié en la obligatoriedad de que los menores vayan acompañados en cada autobús por una persona adulta debidamente cualificada.

 

Asimismo, se inspeccionaron los dispositivos de funcionamiento de las puertas de servicio y emergencia, la utilización de los sistemas de retención y de los cinturones de seguridad, los dispositivos luminosos y la señalización específica de transporte escolar, la posible manipulación del tacógrafo, el exceso de tiempo de conducción o la minoración de los descansos.