Austeridad en tiempos de crisis

 
ch. d.

Reza un dicho popular que “no hay mejor lotería que el ahorro y la economía”, y como es muy complicado que caiga dinero del cielo, resulta imprescindible reducir gastos que no suponen ningún drama. Así lo hicieron desde la Diputación y la Institución Ferial de Salamanca (Ifesa), trasladando la presentación del certamen a la sala de Comisiones de La Salina en lugar de al hotel Abba Fonseca como en pasadas ediciones.

Señaló Isabel Jiménez en la presentación de la Feria Agropecuaria que el motivo de trasladar el acto de presentación a la Diputación era obvio, y vaya si lo es.

Austeridad en tiempos de crisis, pero no sólo en el ámbito económico sino también en el de las personalidades asistentes. Estuvieron muchos, los que están, pero no estuvieron todos los que son. Entre los presentes, el jefe del servicio territorial de Agricultura y Ganadería, Javier García Presa; el alcalde de la ciudad, Julián Lanzarote; el concejal de deportes, Jorge Recio; o el presidente de la Cámara de Comercio y Confaes, Juan Antonio Martín Mesonero; todos ellos como miembros de Ifesa, junto al coordinador de la Institución, Luis Felipe Delgado.

También se dejaron ver algunos diputados como el de Deportes, Educación y Ferias, Jesús María Ortiz; o el alcalde de Carrascal del Obispo, Juan Ramón Gallego.

En representación propia del sector (sindicatos agrarios) sólo acudió el presidente provincial de Asaja y de la Cámara Agraria, Vicente de la Peña, y se echó de menos al secretario provincial y regional de COAG, Aurelio Pérez, y al secretario provincia del sindicato UPA, Guillermo González.

Será por la crisis o por motivos laborales, lo cierto es que hubo austeridad hasta personalidades, aspecto que demuestra que hay que saber apretarse el cinturón, e incluso hacer algún agujero nuevo.