Atilano Rodríguez podría ser el nuevo obispo de Ourense en otoño

Fuente. Lo adelantaba en su edición de ayer el periódico gallego ‘El Faro de Vigo’. Precedente. Este mismo diario avanzó la marcha del anterior prelado de la Diócesis gallega pocos días antes de que se produjera
Mondrián / David Rodríguez

La estancia de Atilano Rodríguez al frente de la Diócesis de Ciudad Rodrigo podría estar cercana a su final. Así se desprende de una información aparecida en la edición de ayer del periódico gallego ‘El Faro de Vigo’, titulada La Santa Sede sopesa la posibilidad de que Atilano Rodríguez sea obispo de Ourense. En ella se recoge que el actual obispo diocesano está muy bien colocado en las quinielas, junto al obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa, para ocupar el cargo de obispo de Ourense, actualmente vacante. El anterior obispo de esta Diócesis, Luiz Quinteiro Fuiza, fue nombrado por Benedicto XVI obispo de Tui-Vigo el pasado 28 de enero, y tomó posesión del cargo el 24 de abril. Desde aquel momento, y al no haber sido nombrado un sustituto, Luiz Quinteiro permanece como administrador apostólico de Ourense.

La información de ‘El Faro de Vigo’ podría ser un rumor más dentro de las habituales especulaciones que se producen cuando hay vacantes en las diócesis españolas. Sin embargo, hay un factor que le da alta credibilidad a la información. Como contaba ayer a TRIBUNA de Salamanca el autor de la información, Xosé Manuel Del Caño, ellos mismos anunciaron en el mes de enero la marcha de Luiz Quinteiro de la Diócesis orensana sólo unos días antes de que se produjera. De momento, el periódico gallego habla de que el nombramiento se produciría este otoño.

Curiosamente, no sería la primera vez que Atilano Rodríguez se pone al frente de la Diócesis gallega. Como recuerda El Faro de Vigo, durante la Semana Santa del año 2002, con motivo de otra vacancia en la Diócesis de Orense, estuvo al frente de la Diócesis en esos días, teniendo una muy agradable acogida, en gran parte, por su afable carácter, que ha seguido demostrando en Miróbriga. Por aquel 2002, Atilano Rodríguez era el obispo auxiliar de Oviedo. En ese cargo permaneció desde enero del 96, cuando fue nombrado para el mismo, hasta su llegada a Ciudad Rodrigo.

El obispo civitatense lleva 7 años y medio como máxima autoridad de la Iglesia en esta Diócesis. El anterior Papa Juan Pablo II le nombró como obispo de Ciudad Rodrigo el 26 de febrero del año 2003, y tomó posesión de su cargo el 6 de abril de aquel año. Si se produjera su marcha, y por lo tanto, la vacancia en la Diócesis mirobrigense, volvería a estar presente la amenaza de la supresión de la Diócesis, y su posible fusión con la de Salamanca.

De momento, el Obispado de Ciudad Rodrigo prefiere mantenerse al margen de lo que, por el momento, “son sólo rumores”. Además, recuerdan que si el cambio se produce, posiblemente, por el funcionamiento de la curia vaticana, Atilano Rodríguez fuera uno de los últimos en enterarse.