Asociaciones de niños robados escriben a Rouco Varela y otras autoridades de la Iglesia pidiendo que abran sus archivos

Asociaciones de 'niños robados' han enviado cartas a varios responsables de la Iglesia Católica para reclamar que "cumplan" de "inmediato" las leyes vigentes y las órdenes judiciales que avalan la apertura de los archivos para poder conocer sus datos personales y, en definitiva, investigar sobre su origen.
MADRID, 18 (EUROPA PRESS)



Las organizaciones de víctimas del robo de bebés en España y varios colectivos de afectados por las adopciones irregulares, agrupados en la Coordinadora X-24, reclaman en sus misivas el "cumplimiento efectivo e inmediato" de la legislación y de las órdenes dictadas por jueces y magistrados, según han informado en un comunicado.

El vicepresidente de la Federación X-24, el abogado Enrique Vila, recuerda al presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Antonio María Rouco Varela, y a otras autoridades que las personas adoptadas "tienen derecho a conocer sus orígenes de acuerdo con el artículo 39 de la Constitución y el 180 del Código Civil".

EJERCICIO DE "HUMANIDAD Y CARIDAD"

"Desde hace años cientos de personas adoptadas han reclamado sin éxito a diferentes instituciones de la Iglesia los documentos que les pueden conducir a sus familias biológicas", señala Vila, que asegura que "parte de sus responsables se niegan aún hoy en día a facilitar el cumplimiento de la Ley, y ni tan siquiera con órdenes judiciales entregan los datos de las mujeres que dieron a luz en sus instituciones".

Para la Coordinadora, uno de los ejemplos más recientes se refiere a la Casa Cuna Santa Isabel de Valencia. "Pese a que el pasado 16 de octubre un auto judicial obliga a sus responsables a entregar los datos de las madres biológicas de 21 personas, a fecha de hoy no se ha dado cumplimiento a la resolución judicial", denuncia.

Vila, que también remitió la carta al Arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, recuerda que no se trata solo de cumplir las leyes y las órdenes judiciales, sino que "es un ejercicio de humanidad y caridad en los que ustedes deberían dar ejemplo, permitiendo que madres e hijos se reencuentren para agradecerse mutuamente la vida y el amor que naturalmente se profesan".