Asaja Salamanca lamenta un mes de mayo que ha arruinado la cosecha de cereales

(Foto: Chema Díez)

Se esperan "muy malos rendimientos con un grano mermado en su mayoría y con muy poco peso específico por la ola de calor sufrida en mayo, en pleno proceso de maduración de la espiga".

Las adversas condiciones meteorológicas sufridas en la provincia de Salamanca durante el mes de mayo han dejado una de las peores cosechas de los últimos años, junto a las de 2005 y 2009.

 

Así lo asevera la organización agraria Asaja Salamanca en un escrito en el que denuncia que la "ausencia de lluvias y las altas temperaturas han acabado con las buenas expectativas que había en el trigo y en la cebada, los dos principales cultivos de la provincia. El mal estado de algunos cultivos, junto a la nula primavera de hierba que hemos tenido en la provincia, ha provocado que este año se haya aumentado la superficie de trigo y cebada que se ha segado en verde para forraje ganadero, con el fin de reducir las pérdidas que se preveía en esas parcelas".

 

Asimismo, indican que especialmente "grave es la situación que viven los agricultores de una comarca cerealista como Peñaranda, que por segundo año consecutivo tendrán unos rendimientos muy bajos en toda la zona. La mala climatología ha dejado a los cereales muy dañados y las espigas apenas tienen granos viables en esta zona".

 

La sectorial de cereales de ASAJA Salamanca también consideró que habría mejor rendimiento en la cebada que en el trigo, sobre todo en aquellas que fueron sembradas temprano, y a las que el calor de mediados de mayo las encontró más granadas. "Los agricultores destacaron que el cultivo de cebada está muy irregular, con parcelas que han tenido muchos problemas en el momento de madurar el grano, y otras que presentan condiciones óptimas. En Salamanca se han sembrado esta campaña unas 38.000 hectáreas".

 

Uno de los factores que destacaron los productores es que este año ha habido "menos problemas de hongos en la provincia, lo que permitirá a algunas comarcas tener unos rendimientos ligeramente superiores al año pasado, pese a malas condiciones climatológicas del mes de mayo".

 

En los trigos, en general, se esperan "muy malos rendimientos con un grano mermado en su mayoría y con muy poco peso específico por la ola de calor sufrida en mayo, en pleno proceso de maduración de la espiga".

 

La previsión es que la cosecha sea bastante peor que el año pasado, cuando según los datos oficiales de la Junta de Castilla y León hubo pérdidas superiores al 50% respecto a la media de los últimos años. En Salamanca hay sembradas unas 78.000 hectáreas de trigo, de las que más de 70.000 son en secano, y la previsión más optimista es para la comarca de Salamanca con producciones que no alcanzan los 2.500 kilos por hectárea.

 

Respecto a la avena, Asaja señala que "los agricultores consideraron que el año también ha sido malo y que el mayor problema puede estar en el poco peso de este cereal, del que se han sembrado 11.000 hectáreas en toda la provincia. Aún así, destacaron que había algunas parcelas en la provincia, sembradas con variedades francesas, que presentaban una buena cosecha".

 

Por otra parte, valoraron que la mayor parte de las 10.200 hectáreas sembradas de centeno han sido destinadas a pastar a diente o han sido picadas para forraje. Aún así, consideran que las parcelas que se han dejado para cosechar buscando simiente, presentan un aspecto muy irregular, que provocará que los rendimientos sean bajos, sobre todo en las sembradas de forma tardía.

 

Respecto al cultivo de la colza, que cada año tiene una mayor presencia en la provincia, los agricultores consideraron que las 4.800 hectáreas sembradas este año tendrán un rendimiento medio de unos 2.500 kilos por hectárea, siendo ligeramente superior en las parcelas de regadío. Destacaron su rentabilidad en un año de sequía como el actual, pese a que cultivarla conlleva unos costes ligeramente superiores al del cereal.

 

Finalmente, en la lenteja en año también ha sido malo, con parcelas que se han segado para forraje por falta de grano. Además, este cultivo se encuentra en un momento delicado puesto que muchas parcelas ya han sido segadas y las tormentas que se están produciendo estos días pueden acabar de dañar a la lenteja. Por otra parte, "la mala climatología vivida en mayo ha perjudicado a la lenteja de manera especial, llegando a haber parcelas con partes sin ninguna producción y otras con un producto aceptable. De manera global, se espera una producción bastante baja", concluye la organización agraria.

 

ASAJA Salamanca, ante la mala cosecha que se avecina, pide a la Junta de Castilla y León que haga un esfuerzo y pague a la mayor brevedad posible todas las ayudas que tiene comprometidas de años anteriores, con el fin de dotar de liquidez a los empresarios del campo, que tienen que afrontar numerosos costes de producción en los próximos meses.