Asaja no quiere una "norma descafeinada" sobre la regulación en la alimentación de buitres

La organización entiende que el Decreto debe velar por el ganadero y asegurarles que con la entrada en vigor de esta normativa se ahorrarán costes y evitaran los ataque de determinadas aves necrófagas.

La organización agraria Asaja Salamanca exige a la Junta que sea “ambiciosa” con la publicación de la norma y haga que ésta no resulte “descafeinada” para el ganadero que sufre, demasiado a menudo, la pérdida de sus animales por los ataques de aves carroñeras por la falta de alimento en el campo.

 

Así lo ha indicado ante la inminente aprobación este jueves por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León del Decreto por el que se regula la alimentación de determinadas especies de fauna silvestre con subproductos animales no destinados a consumo humano en Castilla y León.

 

De esta forma, la organización profesional agraria entiende que el Decreto debe velar por el ganadero y asegurarles que con la entrada en vigor de esta normativa se ahorrarán costes y evitaran los ataque de determinadas aves necrófagas (como por ejemplo el buitre leonado, el buitre negro, el águila real o el milano entre otros) a los animales vivos en las explotaciones.  

 

ASAJA Salamanca insiste, una vez más, en la importancia de la edad de los animales bovinos factibles de aportar como alimento tanto a los muladares como a las ZPAEN y por ello pedimos que en el Decreto que se apruebe dentro de tres días se permita aportar animales de cualquier edad y no sólo los menores de 48 meses, por el riesgo de EBB (Encefalopatía Espongiforme  Bovina).  

 

En Salamanca, los 362 municipios que componen nuestra provincia han sido declarados como Áreas de protección para la alimentación de especies necrófagas en CyL por lo que, bajo determinadas condiciones en función de la especie ganadera puedan eliminar  los animales muertos sin necesidad de usar el servicios de recogida de cadáveres y por tanto ahorrase el coste del seguro.

 

Para la organización profesional agraria, la Junta de Castilla y León debe contribuir, con esta y otras medidas en materia de sanidad animal, a mejorar la grave situación por la que atraviesa el sector ganadero desde hace ya varios años.