Arribes en todo su esplendor

Cerca de 1.000 personas participan en la decimo sexta edición de esta ruta que discurrió a orillas del Duero
Miguel Corral

Ni la incesante lluvia del día anterior ni las amenazadoras nubes de la mañana de ayer que en la tarde descargaba sobre los riscos arribeños, fueron capaces de ensombrecer la primera ruta senderista del año de la decena que se organizan en el Parque Natural Arribes del Duero.

Bien es cierto que esta circunstancia restó afluencia con respecto al año pasado, pero cuando un evento de estas características es capaz de aglutinar a cerca de un millar de personas, dice mucho de su organización. Por tanto, Ayuntamiento y el medio centenar de vecinos que colaboran cada año para que esta cita sea todo un referente, pueden darse por más que satisfechos. Como también deben de estarlo los voluntarios de Protección Civil, de Vitigudino, o los 22 miembros de Cruz Roja que junto a la Guardia Civil velaron para que este evento cosechara un nuevo éxito.

Pero antes de esta conclusión, la jornada comenzaba con la recepción de senderistas en la plaza. Allí, perenne en el tiempo, el Rollo de Justicia contemplaba un año más la curiosa mirada de los senderistas dispuestos a emprender camino hacia Los pozos de la cruz, lugar donde se realizaría una breve parada para aplacar la sed de las primeras cuestas y reponer fuerzas con naranjas de Vilvestre. Desde ahí, comenzaba el descenso hasta La Cabeza, teso desde el que se divisa la singularidad del arribe salpicado por los pétalos de los almendros en flor, el verdor de chumberas y júmbrios que se hacen sitio entre el roquedo en busca de la luz.

Conforme los caminantes iniciaban el descenso, sobre el arribe aparecían los bancales que sujetan la tierra, hoy con almendros y viejos olivos como únicos testigos. Ya en La Barca, los senderistas dieron cuenta de los asados de carne acompañados del vino de la tierra y del agua que caía del cielo.

Museo de la biodiversidad
Por otra parte, antes de la bajada al paraje de La Barca, la presidenta de la Diputación realizaba una visita a las obras del Museo de la biodiversidad que se construye en esta localidad con cargo al Plan de Dinamización Arribes, y que “será una realidad antes del verano”, aseguró. A punto de concluir las obras del edificio, presupuestadas en 78.000 euros, “está lista para su contratación la musealización con un presupuesto de 100.000 euros y dos meses de ejecución”, concluyó.