Arreglos para la crisis

Los zapateros salmantinos ven como su trabajo aumenta en momentos de dificultades económicas

En una época en la que la crisis afecta a los españoles, los ciudadanos compran menos e intentan aprovechar lo máximo posible los recursos que tienen a su disposición. Los pequeños comercios han tenido que reinventarse aprovechando esta coyuntura como zapaterías que han tenido que habilitar sus negocios reservando un espacio para talleres de arreglos.

Es el caso de muchas de las zapaterías salmantinas como la de Paloma Cebriano, ubicada en la avenida Filiberto Villalobos, abierta desde hace 10 años y con taller de reparación desde hace 4. “Hemos tenido que adaptarnos a los tiempos y la gente ha dejado de comprar y ha comenzado a arreglar más zapatos“, comentaba Félix.

Por otro lado se encuentra el terrible avance del comercio chino, que poco a poco va dejando en un segundo plano a estos comerciantes por culpa de lo asequible de los productos de los bazares que hacen que la gente en vez de arreglar decide comprar y tirar. Los zapateros afirman que están afrontando la crisis lo mejor que pueden y que al fin y al cabo sus reparaciones van con mejor calidad que los calzados baratos y por lo tanto duran mucho más. “Al final lo barato sale caro”.