Arranz apoya las “fusiones” de los estudios porque “sale más barato”

Justificación. El rector de la Upsa cree que permitirán “mejorar el profesorado” y señala que hay títulos “obsoletos”.
J.R.

El rector de la Universidad Pontificia, Marceliano Arranz, confirmó ayer la predisposición por parte de los rectores castellanos y leoneses por las “fusiones de titulaciones”, ya que “sale más barato”. El aval de Arranz se produce dos semanas después de que se abordara este asunto en el marco de la Comisión Académica del Consejo de Universidades de Castilla y León. El rector de la Universidad Pontificia insistió en la necesidad de ejecutar un nuevo mapa de titulaciones autonómico y negó que eso vaya a suponer la fusión de las distintas universidades de la Comunidad. “Algunas titulaciones han quedado obsoletas”, justificó Arranz, quien incidió, además, en la inconveniencia de que cada Universidad quiera tener todos los estudios, “sería la ruina de la región”, aseguró durante la presentación de un protocolo de colaboración con la Delegación del Gobierno para favorecer prácticas de alumnos en las instituciones.

El rector de la Universidad Pontificia considera que estas uniones permitirían “mejorar el profesorado”, al ampliarse los criterios de selección, y “ahorrar medios económicos”. En cuanto a los estudiantes castellanos y leoneses que tuvieran que desplazarse a otra provincia para cursar la carrera deseada, Arranz apunta hacia las becas de residencia como posible solución. La redacción de un nuevo mapa de titulaciones en Castilla y León es un objetivo largamente demandado por la Junta que en las últimas semanas ha experimentado un impulso. El consejero de Educación del Ejecutivo regional, Juan José Mateos, expresó el pasado 20 de abril en Ávila su confianza en que el catálogo “definitivo y ambicioso” esté culminado a finales de este año o principios de 2011. El mapa de titulaciones, que apostará por la economía de recursos entre las universidades castellanas y leonesas, estará en vigor, en principio, entre los años 2010 y 2020. Entre los cambios previstos no se encuentra la creación de una tercera Facultad de Medicina en la Comunidad, pese a las reivindicaciones de León. De esta manera, los facultativos seguirán formándose únicamente en las universidades de las ciudades de Salamanca y Valladolid.

Mientras, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, que visitó ayer la Universidad Pontificia para la firma del protocolo de colaboración, matizó que esta decisión de elaborar un nuevo mapa de titulaciones autonómico “no corresponde al Gobierno de España”.