Arias Cañete "vigilará" los precios del gasóleo agrícola para adoptar las "decisiones oportunas"

Acusa al Gobierno socialista de haber "tirado el dinero a manos llenas", con deudas no previstas y viajes "por todo el mundo"
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha advertido de que el régimen fiscal del gasóleo agrícola que acompaña al sector agrario "está amortiguando una situación que en otras circunstancias sería dramática", al tiempo que se ha comprometido a "vigilar" la evolución del precio del combustible para adoptar las "decisiones oportunas".

En respuesta a una pregunta formulada en el pleno del Congreso por el Grupo Socialista, Arias Cañete ha querido transmitir al sector agrario un "mensaje de tranquilidad" acerca de la evolución de los precios del gasóleo, que, según aseguró, no han alcanzado los niveles "espectaculares" de 2008.

"El Gobierno actuará con responsabilidad y, por desgracia, dentro del dramático marco económico y presupuestario del que nos han hecho herederos", señaló el ministro.

Arias Cañete aprovechó su intervención para acusar al Gobierno anterior de haber "tirado el dinero a manos llenas". "La gestión ha sido un monumento al despropósito, con ejecución de obras sin presupuesto y creación de deudas que no estaban previstas, viajes por todo el mundo con nutridas delegaciones y un sinfín de actuaciones que nos han llevado a esta situación", apuntó.

En esta línea, reprochó al Grupo Socialista que pida medidas paliativas por el alza del gasóleo, cuando el sector "no se ha dirigido" al Gobierno para solicitarlas y con el objetivo, a su juicio, de poner en un aprieto económico al Ejecutivo.

Según Arias Cañete, el precio medio de febrero se situó en 83,38 céntimos de euro por litro, un 10,6% inferior al máximo alcanzado en 2008. "La situación es hoy es muy distinta de la del año 2008", remarcó.

Por su parte, el diputado socialista Alejandro Alonso indicó que el PP solicitó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero medidas fiscales y la modificación de la regla de mínimis para "atender la situación de miles de explotaciones" en un momento en el que el precio, según afirmó, estaba por debajo de los niveles actuales.