Arias Cañete regresa con las ‘vacas locas’, la peste porcina o la escalada del gasóleo en el recuerdo de su anterior mandato

El Ministerio que recupera Mariano Rajoy también incluirá las competencias de Medio Ambiente y Alimentación
Miguel Arias cañete regresa al mando de Agricultura y lo hace casi 8 años después de su anterior etapa en el Gobierno de Aznar (2000-2004) con el recuerdo de las ‘vacas locas’, la peste porcina o la escalada del gasóleo en el recuerdo, sustituyendo en el cargo a la anterior titular del anterior Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), Rosa Aguilar.

Además tuvo que hacer frente a la negociación del acuerdo pesquero de la Unión Europea con Marruecos, que finalmente no llegó a buen puerto, o a las consecuencias del vertido del 'Prestige' frente a las costas gallegas.

En 2001, Arias Cañete tuvo que enfrentarse a un nuevo problema, cuando se hizo público que algunos sistemas de producción de aceite de orujo de oliva podían generar sustancias cancerígenas.

En las elecciones generales del 14 de marzo de 2004, que dieron la victoria al PSOE, Arias Cañete cesó como ministro y fue sustituido por Elena Espinosa.

Con la PAC en el horizonte
Arias Cañete, de 61 años, tenía muchas papeletas para ocupar la cartera de Exteriores, pero finalmente Rajoy decidió apostar por la experiencia en un sector que ya conocía de su mandato anterior.

No lo tendrá fácil porque debe hacer frente a innumerables problemas como la escasa rentabilidad de las explotaciones, el bajo precio en origen de la materia prima, el escaso futuro del sector porque no tiene relevo y, especialmente, las malas perspectivas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) que no beneficia en ningún caso los intereses del sector agroganadero español.

El sector demanda unas mejores condiciones de las ayudas procedentes de la Unión Europea (UE) que, por el momento, no benefician a los intereses españoles. En Bruselas se está debatiendo una propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC) que ha concitado el rechazo unánime del Gobierno español, las comunidades autónomas y las organizaciones representativas del sector agrario.

Por otro lado, la industria alimentaria, representada por la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), ha reivindicado, entre otras medidas, la puesta en marcha de un plan director para la internacionalización, con el fin de consolidar al sector como un motor para la recuperación económica y el empleo.