Arapiles y Mozárbez se suman a la oleada de robos en iglesias

Nocturnidad. Los dos templos sufrieron los asaltos en la madrugada del lunes al martes aunque el botín no fue elevado. Ya son seis. Tras los robos, estas localidades se convierten en la quinta y la sexta víctima
M. S. BRAGADO
Se amparan en la oscuridad de la noche pero siguen un modus operandi claro, ya que en todos los casos, los asaltantes han obviado los objetos religiosos de valor, como volvió a suceder en la madrugada del lunes al martes en las iglesias de Arapiles y Mozárbez, últimas víctimas de esta oleada de robos que comenzó hace casi una semana. Las acrobacias de los ladrones fueron necesarias en el caso del asalto al templo de Arapiles, a tan sólo cuatro kilómetros de la segunda localidad afectada en la noche, ya que según comentó el párroco de la localidad, tuvieron que subir hasta el campanario, a través del muro lateral, para acceder a una pequeña puerta que forzaron para entrar en la iglesia.

Una vez dentro, los furtivos asaltantes se afanaron en buscar dinero tanto por la sacristía, que dejaron patas arriba, como por el resto de dependencias del edificio hasta que lograron sustraer el dinero que los feligreses habían empleado para encender velas. Sin embargo, y a buen seguro, para no dejar huellas que pudieran inculparlos, una vez en el mercado negro, no sustrajeron ninguno de los objetos litúrgicos como el cáliz, la patena, el copón o la custodia, entre otros.

Por otra parte, en la iglesia de Mozárbez, los ladrones accedieron al interior por la puerta principal tras forzarla, aunque fue la única diferencia que existe con el robo anterior, ya que según confirmó el alcalde de Mozárbez, Fermín Pérez, “la cantidad de dinero sustraído es pequeña, probablemente no supere los 100 euros, pero es lo único que se llevaron”. Del mismo modo, el primer edil de la localidad explicó a este periódico cómo se enteraron de lo sucedido, dado que la Guardia Civil fue la encargada de dar el aviso cuando a primera hora de la mañana, en torno a las 09.00 horas, vieron la puerta abierta y se acercaron para comprobar lo que había sucedido.