Aquimisa se pone 'el mono' para lograr la undécima

Sam machaca la canasta rival en un lance del choque (Foto: I. de la Calle)
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El equipo salmantino se sobrepone a un choque con altibajos y sigue firme en su lucha por jugar la fase de ascenso y no levanta el pie del acelerador.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

AQUIMISA LABORATORIOS (19+18+12+23) 72: Simon (12), Pedro (8), Alonso (8), Dieye (2) y Mbaye (8) -cinco inicial- Antón (2), Kevin Navarro (18), César (0), Johnson (14), Toño (0).

 

EMBUTIDOS BALLESTEROS (15+15+6+27) 63: Claver (7), Casas (7), Aday (5), Cid (7), Gelazona (5) -cinco inicial- Martínez (3), Aranzana (8), Liparteliani (14), Barbero (0), Milan (0) y González (0).

 

ÁRBITROS: Gallego y Pérez. Eliminados por faltas Mbaye por parte de Aquimisa y Aranzana y Adaya por parte de Embutidos Ballesteros.

 

EN DETALLE: Partido correspondiente a la Liga EBA disputado en el pabellón de Würzburg ante 1.100 espectadores.

Aquimisa Laboratorios no quiere parar; el equipo salmantino no levanta el pie del acelerador y logró ante Embutidos Ballesteros la undécima victoria consecutiva (increíble racha) para seguir en una línea ascendente y demostrar que es candidato a todo, sí o sí. Y así lo demostró en un partido sin brillo en los tres primeros cuartos en los que supo aguantar el tirón, 'bajar el culo' y saber administrar esfuerzos para soltarse en el último y vencer de manera holgada, aunque sin mucha brillantez.

 

Johnson con su mates, Kevin Navarro con su acierto y el trabajo del equipo le dan la undécima victoria seguida que le permite dormir líder de su grupo.

 

No en vano, a Aquimisa le costó entrar en el partido, con un marcador muy bajo y con poco acierto en ambas canastas y alguna que otra imprecisión atrás. Pero los de Óscar Núñez eran muy superiores en la pista y tan solo era cuestión de minutos que el marcador y el juego también lo reflejaran. Alonso, Mbaye y Simon dejaron el marcador al final del primer cuarto 19 – 15 pero con sensación de cierta ‘empanada’ inicial.

 

En el segundo cuarto, el guión del partido era similar, con un marcador ajustado y un juego un poco precipitado por parte de Aquimisa que pese a todo intentaba dar espectáculo en la cancha; pero costaba, y mucho despegarse en el marcador y mostrar su mejor versión. Además, el equipo zamorano comenzaba a anotar desde el exterior haciendo daño a la defensa charra. Pero, cuando Aquimisa se ponía serio atrás, corría y generaba ventajas en ataque machacando (literalmente) el aro rival con Sam y Austin como protagonistas, colocando la máxima salmantina (29-25, minuto 15).

 

Pero no terminaba de arrancar el equipo de Núñez pese a lograr la máxima (33-27 min. 18), que se vio recortada por un nuevo triple del equipo rival que no daba su brazo a torcer y no permitía continuidad en las jugadas. No en vano, buenas acciones en rebote ofensivo permitieron a Aquimisa irse al descanso siete arriba (37-30), con malos porcentajes de tiro (14/30 de dos y 1/6 en triples).

 

DEFENSA PARA SENTENCIAR

 

En la reanudación, Aquimisa mostró una versión un poco mejorada pero lejos de su nivel habitual, aunque lo cierto es que basó su juego en una agresiva defensa con destellos de calidad en ataque. Pedro y Kevin Navarro (buenos minutos) con un Sam contundente bajo los aros despegaron a los salmantinos en el marcador (45-33, minuto 26), encarrilando la undécima victoria consecutiva, eso sí, sin brillo.

 

No en vano, este tipo de partidos hay que sacarlos adelante a base de garra y de 'bajar el culo' cuando vienen mal dadas; tal es así que Aquimisa solo permitió anotar seis puntos a su rival en un tercer cuarto que sirvió como sentencia.

 

En el último periodo, dos trilpes de Navarro y Pedro y un mate de espaldas de Sam (se gustó) dispararon a Aquimisa en el marcador, que supo sufrir para despertar en su juego alegre y marcharse 19 arriba (57-38, minuto 32), allanando el camino para la undécima consecutiva. La mala noticia llegó en forma de lesión de Austin Simon que no disputó la segunda parte por problemas en el tobillo.

 

No en vano, Aquimisa no estaba fino y entraba en fases de desconexión que manejaba para no ceder demasiado en el marcador. Finalmente, y en un partido trabajado pero sin brillo (vale igual), el equipo de Óscar Núñez logró la undécima victoria consecutiva y se muestra imparable eliminando rivales a su paso. Y eso, tiene mucho mérito en un equipo que aspira a todo.